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BMW M5 (E60) (2005 / 2011)

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En 1984, BMW lanzó al mercado un modelo que sentaba unos nuevo cánones para las berlinas potentes, pasando de ser simples salones rodantes con potencia a convertirse en verdaderos deportivos de cuatro puertas, y generación tras generación, la marca bávara se ha ido superando para llegar en 2005 al sublime BMW M5 (E60).

 

Como en cualquier coche de los preparados por la división deportiva de BMW, Motorsport, cada nuevo modelo decorado con la M ha superado a su predecesor en todo, pero en el M5 es posiblemente en el que este departamento más demuestra su maestría, sublimando un concepto que ha enamorado a cualquier amante de los coches.

Quizás por ser el que abrió en el mercado con el primer M5 el después mucho más poblado segmento de las berlinas ultra-deportivas, este modelo se ha mantenido como la referencia a tener en cuenta para todos los demás fabricantes que han querido competir, dejando el listón en un punto cada vez más dificil de igualar y, muchas veces, solo superado por el sucesor del mismo M5.

La mecánica que mueve a este M5 es tan impresionante como los números que la acompañan. 10 cilindros en V a 90 grados que cubican 5 litros conforman la arquitectura del motor denominado S85, según la marca, derivado directamente del V10 que equipaban los monoplaza de Formula 1 del equipo BMW-Williams. Este propulsor utiliza el cárter como base de apoyo tipo “Bedplate” para el cigüeñal, un sistema que se incorpora por primera vez en un motor en V de serie. Esta mecánica atmosférica, de 4999 c.c. exactamente, desarrolla nada menos que 507 Cv a 7750 rpm, superando así la mágica barrera de los 100 Cv/L, tiene la línea roja situada en las 8250 rpm, y un par máximo de 520 Nm a 6100 rpm. Para ello está equipada con la más avanzada tecnología desarrollada por BMW, como la distribución variable “bi-VANOS”, que actúa modificando el momento de apertura y cierre de las válvulas al adelantar o retrasar el giro de los árboles de levas, tanto el de admisión como el de escape, y que se controla, junto con el resto de elementos a gestionar, por un procesador MS S65 del que la marca presume que es el más potente instalado en un coche. El BMW M5 dispone de un limitador de potencia que nos limitará a "solo" 400 Cv su fuerza para un uso normal. El total de la potencia viene cuando se pulsa un botón rojo del salpicadero que modifica la electrónica y saca del V10 lo mejor de sí. Este mismo motor equiparía después al esperado BMW M6, y es tal su reputación que desde que se puso en producción en 2005 ha ganado en hasta siete ocasiones el premio “Engine of the year”, motor del año.

El M5 solo equipa una opción mecánica y esta está asociada a una única opción de caja de cambios, la SMG III de siete velocidades de tipo automático electrohidráulica pero cuyo manejo manual se puede llevar a cabo desde las levas situadas tras el volante. Con el sistema “Drivelogic”, hasta once posibles configuraciones para este elemento están a disposición del conductor en función de lo rápidos que se requieran los cambios entre marchas, que pueden llegar a ser hasta un 20% más rápidos que en la SMG II, y de lo que se quiere que el sistema apure cada una de las velocidades anteas de pasar a la siguiente. De estos, seis programas son para uso manual y los cinco restantes para uso automático. Esta caja incorpora además algunas lindezas, como el detector de pendientes, que permite arrancar sin tirones cuesta arriba o retener una marcha inferior cuesta abajo para aprovechar el freno motor. Una vez elegido el programa, y con el coche ya en marcha, el par se transmite al eje trasero, que está equipado con un diferencial de bloqueo variable y un control de estabilidad DSC especialmente desarrollado para este coche que dan a las leyes de la física un poco más de margen y que si se desea, se puede regular para que intervenga menos o incluso desconectarlo.

Con una mecánica de este calibre solo se pueden esperar prestaciones de impresión, y eso en el M5 está asegurado. Para muestra su capacidad de aceleración, que puede poner al coche en los 100 Km/h desde parado en solo 4.7 segundos, 4.8 si vamos montados en la versión Touring, pero la revista “Road&Track” comprobó en febrero de 2006 que este coche hacía lo mismo en 3.5 segundos. Si no se suelta el acelerador, 15 segúndos después de ponernos en marcha circularemos a 200 Km/h. Estas cifras se consiguen activando el sistema “Launch Control”. Como en la mayor parte de los coches alemanes, la velocidad máxima está limitada según fábrica a 250 Km/h, pero la marca afirma que sin esta limitación, el M5 podría superar con facilidad los 310 Km/h.

El chasis del M5 es compartido con el resto de la serie 5, aunque obviamente este ha recibido numerosas modificaciones para hacer frente a las exigencias de la mecánica de 10 cilindros. La suspensión del M5 conserva el esquema original de la gama, con estructura en paralelogramo deformable delante y multibrazo en aluminio detrás, pero modifica el tarado de forma constante gracias al EDC, (Electronic Damper Control), un sistema electrónico que ajusta la suspensión a las condiciones de uso del coche y el estado de la carretera ajustable en tres modos, “Confort”, “Normal” y “Sport”. Discos de freno cerámicos de serie se encargan de detener este deportivo de 4 puertas en distancias mínimas, siendo capaces de pasar de 100 Km/h a 0 en solo 36 metros y de 200 a 0 en menos de 140 metros.

En el M5 la electrónica se apropia del coche para ofrecer una nueva experiencia en la conducción con el “MDrive”, un botón situado en el volante que modifica las respuestas de motor y la potencia que desarrolla, cambio, suspensión, control de estabilidad... También cambia otros parámetros más visibles, como la información que aporta el HUD si se equipa, que pasa a mostrar solamente las rpm y la velocidad alcanzada aademás de la marcha insertada, parpadeando cuando conviene cambiar a la siguiente, en lugar de reflejar también control de velocidad y mensajes de navegación y check-Control como en el modo normal, o endurece los cojines de los asientos si estos montan la opción de regularlos.

El M5 E60 aparecía en 2005 y colmaba las expectativas de todos los que lo esperabamos, pero solamente podía adquirirse en versión berlina, no sería hasta mayo de 2007 que los padres más deportivos y adinerados podrían disponer de la serie E61, el BMW M5 Touring, que es como BMW denomina a sus carrocerías familiares. Una de las características del M5 desde siempre es su discreción. Hay que conocer a la marca y al M5 para distinguirlo de sus hermanos de gama, al menos de los más potentes, y en el M5 E60 esto no es una excepción. No hay alerones que peguen el coche al suelo, los faldones delantero y trasero resultan escandalosamente discretos y ni siquiera la parte baja de la zaga da para pensar que son 507 Cv los que tiran del carro. Los más observadores o entendidos verán sin dificultad las M que se reparten por la carrocería o las cuatro salidas de escape agrupadas dos a dos, además de los retrovisores y llantas específicas, las tomas de aire del faldón delantero, que resultan más prominentes que las de un BMW de la serie 5 normal o las rejillas de ventilación dispuestas en las aletas delanteras, que ayudan a la evacuación de aire caliente del vano motor. Los más quisquillosos, y con el metro en la mano, podrán darse cuenta de que los M5 son 1 Cm más largos que los serie 5 normales en ambas carrocerías.

En su interior no defrauda a todo comprador de un BMW: lujo a raudales con tapicería de cuero, asientos eléctricos calefactados, climatizador, faros de xenon..., un equipamiento tecnológico que de entrada desborda al mas experto, como el Mdrive ya comentado y razón de ser del M5, espacio suficiente para 4 adultos sin estrecheces... Tanto la berlina como el modelo familiar ofrecen 500 litros de espacio de carga en el maletero, pero esta cifra puede aumentar en el familiar si se carga por encima del nivel del toldo de accionamiento semi-automático o si se abaten los asientos, en cuyo caso la capacidad se eleva hasta los 1650 litros. Al maletero del Touring se puede acceder abriendo el portón de la forma clásica, o bien de forma eléctrica en opción, o también abriendo solo la luneta.

En el mercado cada vez son más los fabricantes que se atreven a lanzar una versión super-potente de su berlina de gama alta, y en los últimos años se han unido al Mercedes E63 AMG y al Audi RS6 los Jaguar XF-R, Porsche Panamera Turbo o incluso algún representante de los Estados Unidos, tal es el caso del Cadillac CTS-V, lo que demuestra que este tipo de coches ya no forma un nicho, sino un segmento del mercado. El BMW M5 E60 dejaba de fabricarse en 2011 con la llegada de la nueva serie 5 lanzada a lo largo de este mismo año, y sería sustituido por un nuevo M5 que eleva aún más un listón muy, muy alto.

 


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