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LANCIA Stratos (1972 / 1974)
Hasta 1970 el Lancia Fulvia, gran dominador de los rallys de los 60 no tuvo sustituto, pero ese mismo año Bertone presentaba en el salón del automóvil de Turín un prototipo en forma de cuña y con motor central el primer prototipo del Stratos.
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Cesare Fiorio, director deportivo de Lancia, se fijó en el vehículo del diseñador italiano y un año mas tarde nacía el Lancia Stratos conservando las líneas básicas del proyecto de Bertone.
El futurista diseño de Bertone era fruto de numerosos ensayos en el túnel de viento tras el menor coeficiente de penetración aerodinámica Cx posible. De hecho las formas del Stratos parecían sacadas de una película de ciencia ficción, y de ahí su nombre, como algo que recuerda a un objeto venido de la estratosfera.
Gracias a la compra de Lancia por parte de Fiat en 1970 y al control que Ferrari tenía sobre esta, el Stratos fue equipado con el famoso motor y la transmisión del Dino, convirtiéndose así en un coche excepcional, un Ferrari sin cavallino, de formas cuadradas, angulosas y muy agresivas.
El Stratos se convirtió así en el primer coche creado para la competición del que se tenían que realizar unidades para sacar al mercado y no en un coche de serie preparado para afrontar las pruebas de rally.
Como su objetivo era luchar por el campeonato del mundo de rallys en el grupo 4, se exigía una producción mínima de 500 unidades de calle que se redujeron a 400 mientras se homologaba al Stratos por el miedo de la FIA a exigir demasiadas unidades de producción y que algunos fabricantes se echaran atrás. Lancia superó el segundo número fabricando tan solo 492 unidades y logrando así la homologación de este coche para dicha categoría el 1 de octubre de 1974. En realidad el número exacto no es conocido, pues desde Bertone, fabricante de las carrocerías que después se ensamblaban en la planta de Lancia, afirma que se construyeron realmente 502 coches.
El bastidor era un monocasco de aleación ligera reforzado por una estructura multitubular, lo que le confería gran ligereza. Además la carrocería estaba construida a base de paneles de fibra de vidrio, lo que ayudaba sobremanera a reducir su ya escueto peso. Su anchura y corta distancia entre ejes le proporcionaba una gran capacidad de tracción a la vez que un comportamiento muy nervioso. Su inclinadísimo parabrisas delantero era de grandes proporciones, y esto hacía que el piloto tuviera muy buena visibilidad delantera. Las limpias formas de la carrocería del Stratos se veían rotas solo en caso de baja visibilidad, pues su línea de cuña se rompía al levantarse los faros retráctiles principales. Para eliminar posibles roturas del sistema en el peor momento y en algunas ocasiones para aligerar peso, como en el rally de Kenia donde se reforzaba a los vehículos con defensas delanteras aumentándoles el peso, en muchas ocasiones se podía ver correr a los Stratos con estos faros levantados aún apagados.
El motor de calle desarrollaba 190 Cv, aumentando hasta 240 en los coches de competición e incluso hasta los 270 Cv. Mas tarde se creó una versión con 4 válvulas por cilindro que alcanzaba los 285 Cv, superados por la versión turbo de 1978 que desarrollaba los 335 Cv de potencia. Se llegó a crear una versión turboalimentada solo admitida en el Grupo 5, que era la única categoría que permitía el uso del turbo, que llegó hasta los 480 Cv. El Stratos equipó la mecánica del Dino gracias a algunas coincidencias, como que el Dino dejara de fabricarse y quedaran muchos propulsores sin ensamblar en algún vehículo. Si el Dino hubiera estado en producción, seguramente Enzo Ferrari nunca hubiera permitido que el Stratos equipara su mecánica por ser competencia directa de su coche.
Con el motor dispuesto de forma central transversal el reparto de pesos estaba muy conseguido, y una caja de cambios de 5 velocidades transmitía la potencia al suelo a través del eje trasero.
El Lancia Stratos participó en los campeonatos de rallys desde 1972, y ganó 4 veces el mítico rally de Montecarlo ligando para siempre su nombre a esta prueba, y se coronó campeón del mundo en tres ocasiones consecutivas, 1974, 1975 y 1976, hasta que Fiat decidió desmantelar el equipo de competición de Lancia, que regresaría en los 80 con el 037, de igual configuración que el Stratos.




