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PORSCHE 911 Carrera RS (1972 / 1973)

A principios de los 70, Porsche necesitaba reivindicarse como el gran constructor de deportivos que era ante tanta competencia extranjera, y lo hizo presentando el que ha sido considerado como el mejor 911 de la historia por los más puristas: el Porsche 911 Carrera RS 2’7.
Porsche 911 RS en amarillo por LE MANS MINIATURES
El apellido Carrera se recuperó del Porsche 356, sobre el que se utilizó este nombre para conmemorar diversas victorias en su clase en la Carrera Panamericana que se disputaba en México en la década de los 50, y en este caso se le puso a una versión del 911 creada para correr en rallys y circuitos.
En los posteriores modelos del 911, el nombre se ha reservado a los más rápidos de la gama con el permiso del Turbo que aparecería más tarde. Presentado en el Salón de París de 1972, el objetivo de la fabricación del 911 Carrera era inscribirlo en los grupos 2 y 4 de competición. Para ello, la FISA, órgano regulador de la competición entonces, exigía que se construyeran un mínimo de 400 unidades para homologar el coche e inscribirlo en estos grupos, y aunque se lanzó una primera serie de 500 unidades, se llegaron a producir alrededor de 1600 de las cuales un millar fueron del tipo aligerado denominado RS. Las siglas RS vienen del alemán “RennSport”, que sería el análogo de “Race Sport” o deportivo de competición.
El RS partía de entrada del 911 S, que había mostrado su potencial en rallys como el Montecarlo o el Tour de Francia, con lo que el objetivo primordial era el de reducir la relación peso-potencia incidiendo así pues en estos dos aspectos, reducir el peso y aumentar la potencia, lógico. Mecánicamente, se partió del original 6 cilindros boxer de 2392 c.c. Refrigerado por aire y se le aumentó la cilindrada hasta los 2687 c.c. Al aumentar el diámetro de los cilindros de 84 a 90 mm. También se le montan unos pistones de nuevo diseño con la cabeza plana y un recubrimiento de nikasil en los cilindros, un compuesto de niquel-carburo de silicio herencia de los Porsche 917 que tan buenos resultados deportivos habían obtenido, un material que reduce la fricción. Aspiración natural y alimentación mediante inyección mecánica Bosch sacaban hasta 210 Cv de potencia a 6300 rpm y un par máximo de 274 Nm a 5100 rpm de este propulsor. También se le equipó de una caja de cambios manual de 5 velocidades de relaciones más cerradas que ayudaban a mantener el motor en la zona de máxima potencia mientras se pasaba el par al eje posterior.

Se le eliminaron elementos superfluos para aligerarlo, como las alfombrillas, guantera o los ganchos para la ropa, y tanto parachoques como capó trasero eran de fibra de vidrio en los mode los Sport, mientras el Touring conservaba los de acero. Así mismo los paneles de este material que componían la carrocería eran más ligeros al ser más finos y los cristales de las ventanillas más delgados. Con estas modificaciones el Carrera RS pesaba solo 960 Kg, arrojando una relación peso-potencia de 4,57 Kg/Cv.
En la carrocería, además, se incorporó un spoiler muy reconocible en la tapa del motor para mejorar su adherencia y al que los aficionados dieron en llamar “cola de pato” por su forma y tamaño. Realmente si aportaba algo de apoyo a la zaga, por lo que este elemento resultaba efectivo a la par que muy llamativo estéticamente. Además, los guardabarros traseros recibían algo más de anchura para dar cabida a las nuevas llantas más anchas. En principio el color de base era el blanco Grand Prix y para que nadie dudara de que coche estaba mirando, la inscripción Carrera cruzaba el lateral de rueda a rueda, en colores rojo, azul o verde opcionalmente y a juego con las llantas. En las versiones destinadas a competir se podía optar por un radiador de aceite que se montaba en el parachoques delantero al que se le incorporaba un faldón.
El 911 Carrera RS conservaba el chasis de acero y el esquema de suspensión de los demás modelos 911, un sistema McPherson en el eje delantero y multibrazo en el trasero que aún en la actualidad se mantienen en los 911, pero para conseguir un comportamiento más deportivo se le añadieron barras estabilizadoras más gruesas, amortiguadores de gas Bilstein. Los neumáticos, más anchos detrás que delante, iban montados sobre llantas Fuchs de aleación. Esta era la primera vez que un coche de calle utilizaría neumáticos traseros más anchos que los delanteros, 215/60 VR 15 delante y 235/60 VR 15 detrás, algo que hoy consideraríamos habitual pero que en aquel momento fue todo un avance.

Estas llantas a su vez alojaban unos discos de freno autoventilados y de mayor diámetro, concretamente de 305 mm, que aumentaban la eficacia de frenado.
En el interior se podía observar un habitáculo espartano, sin más concesiones que las justas, derivado de la competición pero para poder usarlo en la calle. Los asientos de tipo deportivo de la marca Recaro y forrados en tela y los paneles de las puertas, de vinilo y sin más tirador que una tira de cuero para poder cerrar predecían a su ocupante de que no iba a conducir precisamente un coche pensado para pasear. Era como si el interior ya preparara la zona lumbar para lo que se le venía encima. El volante pasaba de 400 mm en los modelos normales del 911 a 380 mm en este. La instrumentación, muy completa, acomodaba el cuentarrevoluciones detrás del volante con el velocímetro y los indicadores imprescindibles a ambos lados.
Con todos estos cambios, mejoras, y cura de adelgazamiento, el 911 Carrera RS se situaba en 237 Km/h de velocidad punta y se ponía a 100 en solo 5’9 segundos. Estas prestaciones fueron ampliamente superadas poco después por el posterior modelo 934 Turbo. Esta versión es considerada por muchos fans de Porsche como el mejor 911 de la historia, y en realidad el RS 2.7 es uno de los coches más afinados que salieron de la fábrica de Sttutgart.
La primera serie de 500 unidades se vendió en muy poco tiempo, poco más de tres meses, gracias a un precio relativamente bajo que Porsche le dio intencionadamente para poder “colocar” los coches con cierta facilidad, y sus afortunados compradores quedaron impresionados por sus prestaciones. Esto llevó a Porsche a aumentar la producción inicial de este maravilloso coche y fabricar un total de 1580 vehículos, aunque se desconoce si este número es realmente cierto, pues se han encontrado documentos donde constan hasta 1636 coches fabricados entre las versiones RSH, Sport y Touring, modelo que arrojaba a la balanza más de100 Kg extra de peso que el RS más liviano, superando con creces los 400 coches de producción mínima que exigía la FIA para homologar el coche en el Grupo 4.
Son tres modelos realmente los que se produjeron del Carrera RS, de los que 17 unidades se denominaron RSH, H por homologación, y a este le seguirían los modelos RS Sport que incorporaban los elevalunas manuales delanteros como elemento de confort, aunque carecían de parasol en la zona del pasajero.

El modelo Touring montaba el mismo equipamiento que el modelo 2'4 del que derivaba, aunque si conservaba el volante del RS, y era una versión destinada a los usuarios que no pretendían utilizar el coche en competición bajo ningún concepto. Porsche construyó sobre el chasis del Carrera RS una versión especial dotada de un motor de 2808 c.c. Con el aumento del diámetro de los cilindros a 92 mm, consiguiendo que desarrollara nada menos que 300 Cv de potencia y del que se produjeron tan solo 49 unidades, y en este propulsor se basó el del 911 RSR de competición.
Hoy el 911 Carrera RS es buscado y codiciado por muchos coleccionistas y su valor en el mercado es muy elevado, rondando con facilidad los 225.000 € según estado de conservación y grado de originalidad. Hay que tener en cuenta que existen muchos clones de este coche, pero el original se deja ver bien poco. Llegado 1974 el Carrera RS 2’7 sería sustituido por el nuevo modelo equipado con el propulsor de 3’0 litros.
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