Publicidad
PEUGEOT 205 Turbo 16 Rally Gr.B

Una vez que se procede a la fabricación de las 200 unidades de calle del 205 Turbo 16 obligados por la normativa de los grupo B, se da paso a uno de los coches de rally más míticos y triunfadores de la historia.
Peugeot 205 Turbo 16 por SPIRIT
El proyecto del 205 Turbo 16 E1 Gr. B sería dirigido por Jean Todt, copiloto de Guy Frequelin, y se erigiría en el rey de la categoría gracias a la mágica combinación de tracción total y motor central.
Los 4 cilindros turboalimentados darían, a base de aumentar la presión del turbo hasta los 1’4 bar y la relación de compresión de 6’5 a 7’1 a 1 unos nada despreciables 350 Cv a 8000 rpm y un par motor de 45 Mkg a 5000. Toda esta potencia estaba gestionada por una caja de cambios de 5 velocidades cuyo origen era el Citroen SM, un experimento, a la par que fracaso, equipado con motor Maserati.
La carrocería se construyó en Kevlar y se conservó el chasis monocasco de acero. Esto comportaría una cura de adelgazamiento que situaría el peso final en 980 Kg.
El 205 T16 debutaría en el Tour de Corse de 1984, ya empezada la temporada, y con los Lancia 037 como rivales más directos. Ari Vatanen y Jean Pierre Nicolas fueron los encargados de poner en pista sendos coches, y la cosa no empezó nada mal. Nadie lo esperaba, pero el finlandés lideró la prueba hasta una salida de pista por la que tuvo que abandonar. Esto supuso la victoria del 037 de Markku Alen, quedando Nicolas en 4ª posición.
En la siguiente carrera, el Acrópolis, Vatanen llega a marcar 11 scratch hasta que abandona por problemas mecánicos, pero Peugeot empieza a enseñar los dientes. Por fin en la tercera prueba, el rally 1000 lagos, Vatanen consigue llevar al 205 hasta el primer puesto del cajón. Y aquí empieza la historia de verdad.
En los dos siguientes rallys, que cerraban el campeonato, Peugeot volvió a ganar con autoridad absoluta. Tres victorias de cinco participaciones con un coche debutante. No está nada mal.
En la siguiente temporada, la escudería Peugeot se refuerza con dos pilotos, Timo Salonen y Bruno Saby, este solo para los rallys de asfalto, y empiezan ganando. Vatanen se adjudica el Montecarlo tras recuperarle 5 minutos a Walter Rohrl, con Audi, después de ser penalizado con 8 minutos por un error de su copiloto. Una victoria memorable. Todo sigue igual, con victorias de Peugeot hasta el Safari, en el que Vatanen abandona y Salonen queda séptimo tras sufrir problemas mecánicos.
En el Tour de Corse de 1985 debuta uno de los más espectaculares vehículos de rally creados: el 205 Turbo 16 Evo2.

Básicamente se diferencia del anterior en la estructura trasera del chasis, ahora tubular, bajando así el peso hasta los 910 Kg, mecánicamente, el turbo KKK se sustituye por un Garrett que soplaba a 2’5 bar pudiendo llegar a 2’8 y proporcionando 500 Cv de potencia, lo que convertía al coche en un misil acelerando de 0 a 100 en solo 2 segundos, y estéticamente, se incorporan faldones en el frontal y un inmenso alerón en la parte trasera.
A pesar de mostrarse incontrolable en su primera aparición, Peugeot gana las 3 pruebas siguientes con el Evo1 y por fin el 1000 lagos con el Evo2. Cabe destacar que en el rally de Argentina Vatanen sufre un accidente que casi le cuesta la vida y lo invalida para el resto de la temporada y toda la siguiente. Aún así, Peugeot conquista el mundial y Salonen se proclama campeón del mundo, a pesar de que en el último rally el RAC, debuta Henri Toivonen con el Delta S4, lo que ya dejó entrever el duelo del año siguiente.
Ya en la temporada 86, y ante la imposibilidad de contar con Vatanen, se incorpora al equipo Juha Kankkunen, que ganaría el segundo rally en el que participaría.
En este año se sucederían una serie de tragedias, entre otras la muerte de Toivonen y su copiloto con el Delta S4 que terminarían por abolir la categoría para 1987.
En San Remo de ese año, Peugeot sería descalificado por irregularidades en los bajos del coche, a pesar de ser igual al de los rallys anteriores. Esto supuso un triplete de Lancia y la reclamación de Peugeot. Al terminar la temporada, la FISA determina anular los resultados del San Remo proclamando por segunda vez a Peugeot campeona del mundo y a Kankkunen rey del mundial.
El Grupo B desaparecía con un equipo, Peugeot Talbot, que en dos años y medio se había adjudicado dos mundiales y ganado 16 rallys del mundial. Pero el fin de los Gr B no significaría el fin del 205 Turbo 16. En 1987, se prepara el coche alargándolo 33 Cm para dar cabida a un depósito suplementario de 190 litros, lo que unido a los dos de 105 ubicados bajo los asientos de los pilotos dan 400 litros, se le baja la potencia al motor dejándola en 380 Cv para aumentar la fiabilidad y se le acorta la 1ª velocidad y se le estira la 6ª, dejando la velocidad punta en 230 Km/h. Además se le levanta la suspensión, se le refuerza colocando 2 amortiguadores por rueda y se le ensanchan los ejes en 10 cm. Todo esto con el objetivo de que Vatanen, ya recuperado de su accidente en el 85, gane el Paris Dakar, cosa que hace dejando al segundo clasificado a más de 1 hora y cuarto.
Por si esto fuera poco, partiendo de la base de un 205 T16 Evo2, se prepara un coche para participar en la Pikes Peak, al que se le sacan 700 Cv tras aumentar la presión del turbo. Y este coche plagado de alerones descomunales hubiera vencido de no ser por la rotura de una brida del turbo cerca del final que lo dejó sin potencia.
La vida del 205 T16 terminó en 1988 con la victoria de Kankkunen en el Dakar tras el “extraño” robo del 405 T16 de Vatanen en Tomboctou. Fue el broche para uno de los Gr B más laureados y con una vida más larga que ha existido.
VEHICULOS SIMILARES
Lancia 037 Gr.B
Audi Sport Quattro S1
Renault R5 Maxiturbo Gr.B
Lancia Delta S4
MG Metro 6R4
Ford RS200




