Publicidad
BMW M635 (E24 - 1984)
El M635 fue una de las primeras preparaciones de Motorsport, la marca deportiva de BMW, que realizó una versión radical del 635 potenciándolo desde los 215 hasta los 282 Cv de potencia.
BMW 635 CSI "Gitanes" por SPIRIT
Esto hacia del M635 un coche altamente exigente, pues no era un coche fácil de conducir.
Su caja de cambios de 5 velocidades tenía un tacto preciso y escalonado, el embrague estaba como una piedra, sobretodo en frío, y la dirección no ayudaba en absoluto a trazar, pues había que hacer mas fuerza de la esperada para manejarla. Sin embargo era un coche que no decepcionaba, pues representaba básicamente aquello que de él se esperaba: deportividad en esencia.
En aquel momento, su rival más directo por precio y tipo de carrocería era el Mercedes SEC, mucho más dócil y burgués, de los que corren si uno quiere, no de los que te hacen correr. Esto no quiere decir que el M635 no valiera para una conducción más relajada, pues su motor trabajaba sin titubeos prácticamente a cualquier régimen, solo es que no estaba pensado para eso.
El M635 era más bajo y duro de suspensión que el 635 CSI, y a su vez estaba dotado de un sistema de frenos sobredimensionado y de unas ruedas mas grandes. Traía incorporado un diferencial autoblocante que permitía juego al que supiera sacarle partido a la montura. Y como deportivo que es, el M635 presentaba unos números de asombro para la época (1984). Superaba sin problemas los 250 Km/h, y hacia el 0 a 100 en 6.7 segundos.
La caja de cambios tenía las relaciones bien escogidas, en un perfecto compromiso entre uso y disfrute, con una 4ª directa y una 5ª que permitía llegar hasta el tope de vueltas, en 6600 rpm.
Estéticamente el M635 era prácticamente igual al coche del que derivaba, se diferenciaba en salidas de escape o anagramas M delante y detrás, y poca cosa más. Había suficiente diferencia bajo el capó. Esto quiere decir que el M635 tenía esa forma con perfil de tiburón que le hacía flaco favor aerodinámicamente, pero que resultaba cautivadora para cualquier amante de los deportivos.
En el interior, todo lo que a mediados de los 80 pudiera imaginarse en un coche, estaba dentro de este. El puesto de conducción estaba estudiado para que el conductor tuviera toda la información a la vista y los mandos a mano, lo que multiplicaba ese disfrute, y, como buen alemán, escondía con discreción los gadgets destinados a confort y seguridad, de modo que no parecía valer lo que costaba, aunque su dueño supiera que sí.
BMW y Motorsport crearon con el M635 uno de los mas rápidos y brutales coupés de su momento, y aún hoy acelera el corazón de quien lo prueba.





