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PORSCHE 911 (997) GT3 RSR (2009)

Además de las variantes específicas para competición como la GT3 Cup y la GT3 Cup S, Porsche lanzó en 2009 un tercer modelo basado en el mismo coche y dotado también de propulsor atmosférico preparado para afrontar carreras de resistencia, el Porsche 911 GT3 RSR.
Porsche 911 GT3 "Entrecanales" ef. pista por NINCO
Con este coche Porsche Motorsport dota a los equipos privados de una nueva arma de reputación más que probada pero con una mecánica específica para correr en competiciones de larga distancia con mayores garantías si cabe aunque habiendo retrocedido en potencia con respecto a su predecesor.
Y es que los Porsche 911 GT3 RSR, que se fabrican en Weissach, no son coches de calle sino versiones específicas para competición que no pueden ser matriculadas aunque tal y como marca la normativa tienen su reflejo en las carreteras, siendo
el coche base para homologación el Porsche 911 GT3 RS. Porsche, que no corre de forma oficial en ningún campeonato con este coche, pone a disposición de equipos privados y carreras-cliente un coche que cumple a rajatabla con las normas de la categoría GT3 y GT2 impuestas por la FIA y la ACO para la carrera de Le Mans para que sean estos los que representen a la marca. Y es que el 911 es uno de esos coches que tiene representante en prácticamente cada categoría en la que puede participar, y el 911 GT3 RSR concretamente se puede conseguir por el módico precio de 380.000 € más el IVA específico de cada país a parte.
El infatigable motor de 6 cilindros boxer del 911, que lo acompaña desde que apareciera en el mercado allá en 1964, se modifica y eleva el cubicaje desde los 3'8 hasta los 4'0 litros esta vez, dejándolo concretamente
en 3996 c.c. La aspiración se realiza de forma natural, sin sobrecompresión, lo que hace que esta mecánica resulte muy fiable, una de las puntas de lanza del 911 en competición. Este propulsor de aluminio lubricado mediante cárter seco desarrolla 450 Cv de potencia a 7800 rpm debido al tamaño de las bridas impuestas por la reglamentación, que volvieron a reducirse en 2009 hasta los 28'5 mm de diámetro, y da un par máximo de 430 Nm a 7250 rpm aunque el corte de inyección deja margen hasta las 9000 rpm. Se ha conseguido que este propulsor disponga de unas curvas de par y potencia optimizadas con respecto del anterior 911 GT3 RSR gracias a que la entrega de estos dos factores se produce ahora a un menor número de rpm, lo que mejora también la manejabilidad del coche.
Al boxer del 911 GT3 RSR, que mantiene su posición original en disposición trasera longitudinal, se acopla una caja de cambios secuencial de 6 velocidades que transmite el giro a través de un embrague tridisco de fibra de carbono
al eje trasero en el que se monta un diferencial de deslizamiento limitado tarado al 45% en aceleración y un 65% en deceleración que aporta aplomo en curva disminuyendo el efecto de tirón que provoca el llevar el motor colgado por detrás del eje trasero.
El chasis, autoportante y construido en acero galvanizado, es similar al que montan los 911 de serie. El esquema de suspensión delantero en forma de columna McPherson y el trasero de tipo multibrazo están asistidos por amortiguadores ajustables en compresión y expansión y barras estabilizadores y apoyados sobre dobles muelles, principal y auxiliar. El sistema de frenos, de discos ventilados en las 4 ruedas de 380 mm en el eje delantero y 355 mm en el trasero y mordidos por pinzas de 6 y 4 pistones respectivamente, ha sido optimizado sobre todo en lo que al peso se refiere buscando una mayor direccionalidad al reducir las masas en suspensión. Cubriendo estos discos unas llantas de aleación de tres piezas y 18 pulgadas con amarre monotuerca. Se han trabajado
otros apartados del este 911 para mejorar la accesibilidad a la mecánica, algo que estando en carrera puede marcar la diferencia, como el acceso rápido al rellenado del aceite del motor, que en este modelo se sitúa en la parte trasera de un modo más accesible, o la incorporación de un gato hidráulico con válvula de sobrepresión para acelerar el momento del cambio de neumáticos.
Para contribuir a reducir el peso final se ha recurrido a soluciones como la de sustituir el cableado por un mazo único más ligero. Este nueveonce de competición deja finalmente la cifra de peso en 1220 Kg según normativa ACO y en 1245 para cumplir con las normas de la FIA, y así la relación peso-potencia final es de 2'71 Kg/Cv en el primer caso y de 2,77 Kg/Cv en el segundo. Quizás resulte una cifra elevada, y es que en Porsche han tirado en este modelo hacia la fiabilidad, encarándolo más hacia las competiciones de resistencia que no hacia las carreras al sprint, para lo que Porsche dispone de otros modelos del 911 más específicos.
En este modelo exclusivo para la competición se trabajó sobre todo en el apartado de la refrigeración, siendo el 911 GT3 RSR muy adecuado para las carreras de larga distancia como ya demostrara su predecesor en carreras como Nurburgring o en competiciones como las American Le Mans Series. Así el capó recibe nuevas y mayores entradas de aire en la parte frontal, cubiertas estas mediante una rejilla, y modifica la salida de aire del capó delantero, conocida como persiana, tanto de posición pasando a estar más centrada, como de tamaño, ahora mucho más visible. A estas se suman otras entradas supletorias sitas en la parte alta del capó delantero. También la parte trasera recibe modificaciones importantes tanto en la parte de los bajos como en el resto, buscando una mayor eficiencia aerodinámica sobre todo, de cara a reducir el consumo del propulsor, y el espectacular alerón recibe, respecto de su predecesor, un mayor rango de posibilidades de ajuste.
En el interior se observan cambios radicales con respecto de un 911 de serie, pues el cuadro de instrumentos desaparece para dejar espacio a una pantalla multifunción de tipo digital en el que cada piloto puede programar las funciones que quiere conocer en cada momento de forma individual, por lo que la programación de esta pantalla hace de cada cockpit un lugar único para su piloto. Además monta un indicador que indica al piloto el momento óptimo para cambiar de marcha situado sobre esta pantalla. En este modelo, la opción de instalar un aparato de aire acondicionado para mejorar las condiciones de conducción de los pilotos, en parte por ciertas normativas, obligó a rediseñar ciertos conductos de aire. La jaula de seguridad, el asiento tipo backett único dispuesto en el lado del conductor, obviamente, y con cinturones de seguridad de 6 puntos adaptado para el uso del HANS, o el sistema de extinción de incendios acaban de dar el toque racing a su interior.
Con este nuevo modelo, la firma alemana mejora a su anterior 911 RSR de 2006 sobre el que ya realizara una mejora en comportamiento en 2008, adaptando su potencia a las nuevas restricciones impuestas por las normativas vigentes y mejorando la manejabilidad general del coche, haciéndolo aún más apto para las carreras de larga distancia al comprometerse lo mínimo la fiabilidad del propulsor, dejando a este fósil del automóvil dispuesto a seguir en la brecha otra temporada y hasta la próxima vuelta de tuerca.
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