Publicidad


BMW M1

BMW M1 2.JPG

Ver el modelo de competición

En el salón internacional del automóvil de Paris de 1978, BMW presentaba el primer modelo creado por su filial BMW Motorsport GmbH, y que sería el primero de todos los modelos de la casa que se han distinguido con la M en el nombre, todo un símbolo de deportividad.

El proyecto partió de la base de hacer correr un vehiculo en el grupo 4 (Gran Turismo) de competición, reglamento que exigía que se fabricaran un mínimo de 400 unidades del vehiculo de serie lo más parecido posible al de carreras, en 24 meses.

BMW decidió, para amortizar el proyecto, fabricar 800 unidades. El diseño del M1 correría a cargo de Giorgetto Giugiaro, que tomó como base el BMW Turbo con alas de gaviota que diseñaba Paul Bracq en 1972, y el ensamblaje, dadas las buenas relaciones, lo realizaría en Modena Lamborghini.

Se barajaron diversas posibilidades a la hora de mover a la nueva criatura, un V12, un V8, 6 cilindros en línea. Al final, este último fue el escogido, convenientemente retocado por la varita de Motorsport, que hasta el momento era la división de BMW que preparaba los coches de serie para competir en carreras. 277 Cv y 260 Km/h eran sus números de presentación.

El proyecto E26, como se le conocía internamente, ya tenía corazón. Durante el proceso de desarrollo, Lamborghini pasó por problemas financieros, retomando el control del proyecto BMW mientras Lamborghini mandaba a Stuttgart los últimos modelos que había conseguido ensamblar. Este y otros problemas hicieron que el desarrollo del M1 se demorara en exceso y que la cifra de 800 coches quedara en poco menos que una utopía. Además, durante ese tiempo, el reglamento del Gr4 cambió, y el M1 quedó excluido.

Muchos clientes, enfadados, anularon los pedidos, pero aún así, el M1 tiró adelante. El 10 de julio de 1978, el primer M1 salía de la cadena de montaje rumbo a ser entregado.

Como el BMW nació para ser un coche de carreras, se adaptó la versión para la categoría Procar, una competición que realizaban los pilotos de F1 antes de las carreras a modo de espectáculo, o la IMSA GTO, que ganaría en 1981. Además, con el tiempo, aparecerían los Grupo 5, que dejaban a los Procar en nada. Carrocerías ensanchadas, preparación de rally y entre 850 y 1000 Cv transmitidos al suelo; Nada más que decir.

Como nota curiosa, decir que Andy Warhol, máximo representante del PopArt, pintaría una unidad del M1, dentro de la exclusiva colección “Art Cars” de BMW.

Así pues, del M1 salieron al final 455 unidades, 399 en versión de calle y 46 en versión de competición. Pero el M1 no murió aquí. Su corazón seguiría latiendo tres años después en el vano motor de la primera serie del BMW M5. El BMW M1 tuvo una corta vida, y desapareció dejando un mito y uno de los BMW más carismáticos para la historia del automóvil.