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AUDI Sport Quattro S1 (1985 / 1986)

En 1984 debutó en el Grupo B el Peugeot 205 Turbo 16 con Ari Vatanen a los mandos, y a pesar del doblete conseguido por Audi, vieron que podían perder la hegemonía que hasta el momento ostentaban. Para que esto no sucediera se lanzó en 1985 el Audi Sport Quattro S1.
Audi Quattro S1 "1000 lagos" por REVELL
Este es una evolución del Audi Sport Quattro que hasta el momento dominaba la categoría más ilimitada de los rallys, pero había sido sometido a radicalización en todos los aspectos, incorporando soluciones cuanto menos ingeniosas.
Antes de potenciar la mecánica se trabajó en descargar de peso al eje delantero trasladando diversos elementos a la parte trasera confiriéndole más agilidad al compensar el reparto de pesos entre los ejes. El desmesurado alerón trasero adornaba la última evolución del Audi Sport Quattro, además de una sobreestructura que se levantaba sobre el portón, bajo el nombrado alerón, y cuya función era refrigerar el intercooler, batería y radiador de agua, situados todos en el que debiera ser el maletero del coche.
Tambien había pasado al maletero el alternador, que en lugar de impulsarse mediante el motor lo hacía mediante un sistema hidráulico accionado por la bomba de la dirección. Esto propició un vano motor más limpio y por ende mayor espacio, con lo que se rediseñó la admisión, el sistema de escape, la refrigeración del turbo y, ya que estaban, adoptaron tomas de aire para la refrigeración de los frenos.
Para ayudar en la refrigeración de todos los elementos sitos en el maletero había unas tomas de aire laterales por delante del paso de rueda trasero y en la parte de encima de la luneta trasera. Se consiguió así un reparto de pesos del 52% delante y el 48% detrás, muy lejos del original 58% delantero y 42% trasero. Y es que el Audi Quattro provenía de un coche de calle pensado para disponer de maletero, algo inútil en un coche de rallys. La reubicación de los elementos permitió adoptar un intercooler más grande a la vez que se mejoraba la refrigeración del motor gracias a la adopción de un mayor radiador. Todas estas mejoras redundaron en un aumento de la potencia final del propulsor, que a pesar de seguir siendo el 5 cilindros en línea de 2110 c.c. Y 10 válvulas era capaz de dar entre 550 Cv a 7500 rpm y hasta se llegó a decir que 680 Cv a 8000 rpm, y un generar un par motor de 449 Nm a 5500 rpm, aunque su gran baza era la capacidad de disponer siempre bajo el pie derecho de toda la potencia.
El secreto de su utilidad a todo tipo de regímenes de giro no eran los 600 Cv, sino un sistema de alimentación que compensaba el error de los motores turbo, que no es otro que al soltar el acelerador y dejar al motor sin alimentación, el motor se frena a si mismo actuando como una bomba de vacío, teniendo después que recuperar esa fuerza e invirtiendo en ello mucho esfuerzo. En Audi lo solucionaron adosando una válvula de derivación que, aún estando la mariposa de admisión cerrada, seguía mandando aire fresco al turbo, manteniéndose este en giro constante.
El Audi Sport Quattro S1 era capaz de unas prestaciones fuera de lo común, no tanto en velocidad punta, que nunca superaba los 220 Km/h, sino por su capacidad para acelerar, llegando a 100 Km/h desde parado en 3,1 segundos, gracias también a la adopción de una caja de cambios de 6 velocidades y manejo manual / secuencial que permitía un escalonamiento más cerrado de las marchas.
Esto se consiguió también realizando una trabajada cura de adelgazamiento en la que se consiguió dejar el peso final en 1090 Kg, lo que dejaba como media una relación peso potencia de solo 1,82 Kg/Cv. Persiguiendo esa cifra de peso mínimo la mayor parte de los paneles de la carrocería eran ahora de Kevlar o fibra de vidrio.
Para transmitir la potencia al suelo se necesitaba realizar un gran apoyo en cada rueda, pero no a base de peso sino a base de fuerza aerodinámica, con lo que los aditamentos aerodinámicos dotaron al Sport Quattro S1 de una imagen muy personal y espectacular. Quizás el coeficiente aerodinámico saliera perjudicado, pero de nada sirve este concepto en un coche que solo ocasionalmente va a superar los 200 Km/h. El faldón delantero, que casi superaba las medidas de anchura del coche, ejercía una fuerza equivalente a 500 Kg que pegaban el morro del Audi siempre que no levantara el vuelo. En este caso el alerón ejercía de ala al inclinarse el coche en los saltos prolongados levantando espectacularmente el morro y haciendo que siempre llegara antes al suelo la parte trasera que la delantera, haciendo que el piloto perdiera visibilidad durante unos instantes y, de paso, las delicias de los espectadores.
Como el Audi Sport Quattro ya tenía en la calle las 200 unidades exigidas por el reglamento para poder competir solo hizo falta producir las 20 que se exigían si se trataba de una evolución. Por ello el Quattro S1 nunca estuvo a la venta, pues Audi lo reservó exclusivamente para sus pilotos oficiales.
Debutó en Finlandia en 1985, pero solo logró vencer en una carrera, en San Remo, pues la aparición de otros coches con motor central, mucho más equilibrados al llevar el peso concentrado entre los ejes, y la falta de fiabilidad de su motor, exprimido ya hasta sus últimas posibilidades, otorgaron el título mundial a Peugeot con su 205 Turbo 16 y a Timo Salonen el de pilotos pilotando uno de los coches del león. Y es que aunque se consiguió un reparto de pesos compensado el Audi Sport Quattro S1 concentraba su masa por delante del eje delantero y por detrás del trasero, provocando derivas e inercias que lo hacían de muy difícil manejo al límite.
1986 no comenzaba mejor para Audi, que vio como los coches preparados por sus oponentes por y para esta categoría le ganaban la partida a pesar de su más elevada potencia. Fue nuevamente Peugeot, con Juha Kankkunen al volante, quien se adjudicó los campeonatos de marcas y pilotos de ese año.
Una evolución de Sport Quattro S1 participó y venció en 1985 a manos de Michelle Mouton, 1986 con Bobby Unser y 1987 pilotado por Walter Rohrl en la Pikes Peak, en Colorado, conocida como “carrera de las nubes” por terminar a más de 4000 metros de altura.
En 1987 los Grupo B se suprimirían a raíz del mortal accidente de un Lancia Delta S4 pilotado por Henry Toivonen y su copiloto Sergio Crespo, quedando prohibidos para siempre, lo que hizo que Audi se retirara del campeonato antes incluso de llegar al final, pero dejando en la retina de los que lo hemos podido vivir imágenes emocionantes y el recuerdo de máquinas tan brutales como este Audi Sport Quattro S1.
Para saber del paradero actual de cada una de las 20 unidades construidas del Audi Sport Quattro S1 pincha
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Disfruta en este video de las imagenes y el sonido de uno de los más brutales coches de rally de la historia






