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CHEVROLET Bel Air (5ª generación 1961 / 1964)

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Para 1960 se remodela uno de los iconos de la marca Chevrolet que se situaba ya en la quinta generación gracias al hecho de lucir una estética siempre acorde con el momento y de la capacidad de adaptarla en muy poco tiempo, el Chevrolet Bel-Air.

 

No se trató sin embargo de un restyling o una re-interpretación de la carrocería del mismo coche, sino de un modelo totalmente nuevo que venía a sustituir al anterior, para el que se había desarrollado una nueva carrocería y al que le cambiaban las cotas.

En efecto el nuevo Bel-Air se sostenía sobre una plataforma que conservaba los 3 metros justos de distancia entre ejes, igual que el modelo precedente, pero sin embargo perdía algo de longitud pasando de los 5400 mm del anterior a los 5320 mm en el nuevo coche y en todos los modelos a partir de 1962.

Como era habitual en la marca fueron muchas las mecánicas que equipó el Bel-Air a lo largo de los cuatro años que se mantuvo en producción, todas, eso si, de 6 cilindros en línea o de 8 cilindros dispuestos en V. Desde el primer día el nuevo Bel-Air conservó tres mecánicas del modelo anterior, el más pequeño el 6 cilindros de 235’5 pulgadas o 3’9 Litros de cubicaje que desarrollaba 135 Cv de potencia a los que se sumaban dos opciones en V8, el 4’6 litros y el más grande y potente de 6’7 litros, de 170 y 340 Cv respectivamente.

Más adelante, a partir de 1961, se incorporan nuevas motorizaciones a las tres que equipaban al Bel-Air aprovechando un ligero remozado a la vista que comporta el cambio de todos los paneles de la carrocería salvo los de las puertas. Las nuevas mecánicas vienen a llenar los huecos existentes entre las ya existentes, como un nuevo V8 de 5’7 litros que sería sustituido al año siguiente por el nuevo propulsor, también V8, 327 CID de 5’4 litros capaz de desarrollar 250 Cv o bien 300 Cv de potencia máxima según la versión escogida. Por encima de este solo permanecía el 409 CID que también se podía adquirir con dos rangos de potencia, 380 Cv y un máximo de 409 Cv con el sistema de alimentación por inyección.

Ya en 1963 se incorpora a la parte baja de la gama un 230 de 3’8 litros y desde este momento el antiguo 283 desarrolla ya 195 Cv de potencia mientras el 409 CID se ofrece ahora en tres rangos de potencia, 340, 400 y 425 Cv. 1964 aporta un mayor abanico de potencias extraídas del motor 327 CID de 5’4 litros, que se ofrece en cuatro niveles que van desde los 250 hasta los 365 Cv cubriendo el hueco habido entre las dos mecánicas 409 CID inferiores, que seguían desarrollando 340 y 400 Cv respectivamente. Todas las mecánicas estaban acopladas a cambios de marchas de 3 y 4 velocidades de manejo manual y a un cambio automático de tipo Powerglide.

Los cambios mecánicos que se fueron sucediendo a lo largo de los cuatro años que la quinta generación del Bel-Air se mantuvo en producción comportaron también cambios estéticos de mayor o menor importancia que lo fueron asemejando de forma irremediable a su compañero de marca, el Chevrolet Biscayne, del que en la última remodelación, acaecida en 1964 antes de ser sustituido al año siguiente por la sexta generación, solo lo separaban unos cromados, detalles menores y 100 dólares de diferencia en el precio. Las mayores diferencias con la cuarta generación estribaban en las prominentes aletas posteriores, muy de moda a mediados de los 50, aunque el diseño general, sobre todo en el frontal, era bastante similar.

De entrada la gama comenzó con los modelos Sedan de 2 y 4 puertas, cuya longitud se igualaba, y en los que los modelos coupé buscaron una forma de diferenciarse con claridad de los modelos sedan de 4 puertas en las formas del techo y las ventanillas traseras a la vez que buscaban también unas cierta distancia con los modelos hardtop que llegarían antes de finalizar el mismo año. El Bel-Air Hardtop llegó marcando una línea distinta para el techo y recibiendo la denominación Sport en los coches de 4 puertas, algo que no fue necesario en los modelos de 2 puertas, para otorgarles un rol más dinámico. Estos asimismo, no tenían una longitud superior a la de sus hermanos como en la anterior generación, sino que conservaban los mismos 5320 mm, algo menos que en el modelo anterior. 1962 comporta un cambio importante en la carrocería del Bel-Air, a la que se cambian todos los paneles salvo los de las puertas. El restyling acerca el diseño del Bel-Air al de sus hermanos de marca, el Impala y el Biscayne. Tanto es así que la carrocería familiar, que entraba a formar parte de la gama Bel-Air este mismo año 1962 y que se denominaba Station Wagon, se podía pedir en cualquiera de los tres nombres.

Entrado ya 1963 se produce un nuevo lavado de cara para el Bel-Air, pero esta vez bastante profundo, pues interviene por ejemplo en las cotas, aumentando la longitud de la gama en 20 mm para dejarla en 5340 mm. Al mismo tiempo los Bel-Air ven reducido el número de modelos de la gama, quedando solo los modelos sedan de 2 y 4 puertas y eliminándose los Hardtop, aunque los Station Wagon de 6 y 9 plazas si se mantienen en el mercado.

Ya en 1964 vendría el último restyling del Bel-Air en un momento en el que el sector automovilístico cambiaba el estilo de sus modelos de forma anual. El modelo del segmento medio de la marca Chevrolet auspiciada por el gigante General Motors recibía nuevos cambios y en los Station Wagon se aumentaba la longitud total con respecto de los sedan hasta los 5350 mm, 10 más que sus hermanos de gama. Serían los últimos coletazos de una quinta generación del Bel-Air que fue con el paso de esos años perdiendo buena parte de su personalidad y que empezaba a dar paso ya al nuevo Bel-Air de sexta generación que llegaría en 1965.

 

 


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