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BUGATTI Veyron EB 16.4 Super Sport (2010)

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El Bugatti Veyron es un vehículo superlativo en todos los aspectos, tanto por sus medidas como por su mecánica como por las cifras que esta arroja o las prestaciones que es capaz de desarrollar, pero siempre se puede ir un poco más allá, como se demuestra en el Bugatti Veyron 16.4 Super Sport.

 

Y es que la marca franco-alemana quiere recuperar el cetro que ya ostentara en 2005 al presentar el coche de serie más rápido del mundo en la forma del Veyron, y lo hace tomando como base al mismo coche y llevando más allá todas las prestaciones de aquel haciéndolo super-superlativo.

El Super Sport que se empezará a fabricar en otoño de 2010 lleva un paso más adelante al Bugatti Veyron, un coche de 1001 Cv de potencia a 6000 rpm que emanan de un propulsor de 16 cilindros dispuestos en W y sobrealimentado por 4 turbos capaz de alcanzar los 407 Km/h pulverizando cualquiera de sus cifras aunque partiendo de la misma planta motriz.

En efecto el Veyron Super Sport adopta el propulsor de 16 cilindros en W, esto es uniendo dos bancadas de 8 cilindros en V estrecha, y la sobrealimentación por medio de 4 turbocompresores, cada uno para una bancada de cilindros, pero en este los turbos crecen de tamaño igual que los dos intercoolers que se encargan de enfriar el aire que accede al interior del motor para conseguir una potencia de nada menos que 1200 Cv finales, una cifra demencial que plantea donde se debe poner el límite de esta cifra para los coches de calle.

Con 199 Cv extra de potencia sobre el Veyron, el Super Sport ha conseguido alcanzar los 431 Km/h de velocidad máxima en la recta del circuito de Ehra-Lessien, sito en Alemania, propiedad de la casa matriz Volkswagen y lugar en el que se hizo la puesta de largo de este avión sin alas, por lo que 5 años después Bugatti vuelve a tener entre sus filas al más rápido coche del momento.

El récord se alcanzó con una unidad pintada en color negro, que parece en realidad en fibra de carbono descubierta, y los bajos y llantas pintados en un chillón color naranja fluorescente, y las cinco primeras unidades de este coche que se construyan llevarán la denominación “World Record Edition” en conmemoración por la recuperación de tan codiciado puesto de ranking, y según afirma Bugatti, estas y todas las demás unidades fabricadas serán técnicamente iguales al coche que batió el récord.

Esto quiere decir que adoptarán las nuevas geometrías de suspensión desarrolladas para este coche, que incluyen unos muelles modificados además de nuevos amortiguadores y barras estabilizadoras que ayudarán a mantener el coche pegado al suelo en, ya no alta velocidad sino directamente extrema. La diferencia entre la unidad de la prueba y las que se pongan a la venta radica en que estas últimas tendrán un limitador que capará la velocidad máxima a “solo” 415 Km/h, y el motivo esgrimido por la marca es que se impone para proteger la integridad de los neumáticos.

Esto, personalmente opino, crea un debate de seguridad, pues la técnica en motores y chasis avanza tan deprisa que ha conseguido adelantar nuevamente a la de los neumáticos, un problema persistente en los coches caza-records, ya que si se impone este límite ha de ser por fuerza por que no se confía en que estos aguanten durante demasiado tiempo a la velocidad máxima que puede desarrollar el coche. Claro que también es cierto que no hay demasiados sitios en el mundo entero en el que uno pueda alcanzar tales cifras de velocidad y mucho menos mantenerlas. ¿Se curan en salud o se marcan un farol? ¿No estaremos queriendo ir más allá de lo que la técnica, y por ende el sentido común, nos permiten? Seguramente son preguntas completamente intrascendentes para el que le sobra la cantidad de dinero que a buen seguro costará este monstruo. Y en ese caso, a un servidor seguramente tampoco le importarían.

En el aspecto exterior, la diferencia máxima con el Veyron “normal” viene dada en que todos los paneles de la carrocería del Super Sport están construidos en fibra de carbono, y el resto recae sobre detalles como las tomas de aire frontales, más grandes en el modelo de 1200 Cv, las que alimentan al propulsor, que en este están integradas en el techo, y en la salida de escape, única en el Veyron y doble en el Super Sport.

En el interior el cambio que más resalta a nivel de cuadro de instrumentos radica en el potenciómetro, una esfera que en el Veyron estaba tarada en 1001 Cv que indica en todo momento y a tiempo real la cantidad de potencia que se está utilizando y que en el Super Sport está tarada, obviamente, a 1200 Cv.

Todos los coches de la firma Bugatti se fabrican en Molsheim, localidad francesa en la que se fabricaban los antiguos Bugatti bajo el mando del genial Ettore, todo un detalle por parte de Volkswagen, en última instancia dueña de la marca y alma mater de la recuperación de esta mítica firma para gozo de unos pocos y deleite del resto de mortales. 

 


Escala 1:43
Negro/Granate 2005

Negro/Azul 2005

Bugatti EB 16.4 Veyron
Bugatti Veyron Grand Sport
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