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ABARTH 595 / 695 ss (1963 / 1971)

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El Mini fue en Gran Bretaña el coche que recibió más transformaciones, y su homologo en Italia era el Fiat 500, que en manos de Carlo Abarth se transformó en la más potente y deportiva versión basada en este pequeño modelo, dando lugar en 1963 al Fiat Abarth 695 Essesse.

 

En colaboración con el ingeniero jefe de su marca, Dante Giacosa, Carlo Abarth convirtió el pequeño y humilde Fiat 500 en una máquina de carreras capaz de plantar cara a coches mucho más grandes y potentes, y aún hoy este pequeño coche es objeto de culto.

Las variaciones efectuadas sobre el 500 revirtieron en dos vertientes, la 595 y más tarde la 695, ambas basadas en el Fiat 500 D que desarrollaba 18 Cv de potencia de serie. Las modificaciones de Abarth sobre este pequeño coche permitieron a mucha gente disfrutar de un vehículo asequible a la vez que deportivo del que poder disfrutar, y esa fue la mayor clave de su éxito.

En los pequeños Abarth basados en los 500, Carlo exprimió la ínfima mecánica de 2 cilindros en línea aumentando la cilindrada hasta los 593'7 c.c., dando así lugar al modelo denominado 595, que desarrollaba de entrada 27 Cv de potencia, quizás un número reducido, pero que gracias al mínimo peso del coche proporcionaba unas magníficas prestaciones. Como siempre hay quien necesita más, Abarth desarrolló una versión más potente de esta misma mecánica incorporando un carburador más grande con el que se aumentaba la cifra hasta los 32 Cv de potencia. Así se daba lugar al Abarth 595 Essesse, un modelo más radical no solo en la mecánica sino también en el aspecto exterior.

Para dotar de una potencia aún mayor al pequeño 500 retocado, Abarth optó por aumentar la cilindrada del 2 cilindros hasta dejarla en 689'5 c.c. Dotando al bloque de cilindros realizados en fundición especial, y con ello nacía el Abarth 695, capaz de desarrollar 30 Cv en su versión básica y llegar hasta los 38 Cv a 5350 rpm en la deportiva Essesse. Este, con una compresión de 10'5 a 1, estaba alimentado mediante un carburador Solex 34PBIC y arrojaba a la balanza un peso de solo 485 Kg, por lo que finalmente la relación peso-potencia quedaba en 12'76 Kg/Cv, una cifra que si bien parece muy alta, en aquel momento resultaba realmente baja para ser exhibida por un coche de calle que, para colmo, provenía de un simple utilitario. Además y para contribuir a elevar la cifra final de potencia, Carlo Abarth ponía la guinda con un tubo de escape hecho a medida para el nuevo motor que mejoraba la salida de humos. Se sabe que hubo versiones afinadas para competición que llevaron la cifra de potencia hasta los 50 Cv, lo que sumado a una mayor cura de adelgazamiento reduciría considerablemente la relación peso-potencia convirtiendo al 695 SS en una verdadera bomba.

Pero no todo en estos pequeños Abarth se basaba en potencia exprimida a sus pequeños propulsores, pues otros elementos como la suspensión, el sistema de freno, y otros muchos componentes recibían el toque mágico de Carlo Abarth para ponerse a la altura de las nuevas prestaciones que comportaba el aumento de potencia. Además la tapa del motor, situado por detrás del eje trasero, abierta permanentemente para conseguir una mayor capacidad de refrigeración, pegatinas y logotipos de la marca del escorpión, o las llantas de aluminio, terminaban de aportar la estética deportiva que la preparación de Abarth merecía.

Los Abarth se podían personalizar con ciertos accesorios en el momento de adquirirlos. En el 695 SS se podía optar por montar frenos de disco en el eje delantero que le proporcionaban una gran capacidad de frenada a la vez que un retraso considerable de la fatiga en conducción deportiva. Para completar este paquete se podía pedir la carrocería con los pasos de ruedas ensanchados para ganar en estabilidad lateral. En manos de algunos pilotos y preparadores se pudieron ver modelos realmente extravagantes que modificaban y radicalizaban hacia la competición al ya de por sí modificado utilitario de Abarth, aportándole un aspecto más bien pintoresco.

Con todo, el Abarth 695 SS era capaz de alcanzar una velocidad máxima de 142 Km/h, una velocidad muy respetable para la época y dado el coche del que derivaba, un humilde utilitario que apenas podía situar su velocidad máxima entre los 90 y 100 Km/h, aumentando esta en el modelo más deportivo de Abarth alrededor de un 50%.

El 500 en sus versiones Abarth, que se fabricó hasta 1971, convivió con el exitoso 600 Abarth, en el que Carlo volcó toda la experiencia aplicada sobre los pequeños 595 y 695 hasta crear máquinas tan efectivas y míticas como el Abarth 1000 TC. Como es tradición en Abarth, se desconoce la cifra real o exacta de coches producidos, dado que fueron muchos los 500 modificados a posteriori por el mismo Abarth tras cesar la producción de sus 595 y 695. Los 695 son coches tan buscados entre los aficionados a los coches clásicos que existen empresas que se dedican a realizar réplicas de los mismos reproduciendo la pintura e incluso el escudo de la marca del escorpión.

 


Escala 1:18
695 SS No44 White

695 SS No81 Silver

Escala 1:43
595 No108 Durst

695 SS Asseto Corsa