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RENAULT Megane GT (2010)

Para los que carecen de posibles para acceder a un Megane RS o, simplemente, requieren de un coche menos radical, Renault lanza un puente que une la racionalidad de la gama Megane normal sin renunciar a un cierto nivel de deportividad heredada del escalón superior, el Renault Megane GT.
En este coche se conservan algunas características del modelo más deportivo de la marca del rombo pero se prescinde de la potencia bruta que aporta el Megane RS ofreciendo al fin un término medio dentro de una gama algo necesitada de punch.
Disponible en cuatro de las carrocerías de la gama Megane, el GT se puede adquirir en versiones de 3 y 5 puertas, familiar y descapotable con techo rígido, aunque este último es el que menos hereda de la gama RS por su concepción.
Solo dos mecánicas se pueden elegir dentro de la gama GT, un gasolina y un diésel. Ambos propulsores disponen 4 cilindros en línea y cubican 2'0 litros. El propulsor de gasolina, de 16 válvulas, se alimenta mediante inyección indirecta y recibe el soplo de un turbocompresor consiguiendo desarrollar 180 Cv de potencia máxima a 5500 rpm, que no es una cifra de revoluciones demasiado alta. El par motor se planta en 300 Nm a 2250 rpm con una cilindrada de 1998 c.c. El Motor diésel, que es la única opción en el Coupe-Cabriolet, al menos de momento, dispone una cilindrada de 1995 c.c. Y está alimentado mediante inyección directa por raíl común y apoyándose también en un turbo, este de geometría variable, es capaz de desarrollar 160 Cv de potencia a solo 3750 rpm y de desarrollar un par máximo de 380 Nm a 2000 rpm.
Ambos motores están construidos con el bloque en hierro fundido y la culata de aluminio y en todo caso están situados en posición delantera transversal y transmiten el giro al eje delantero mediante una caja de cambios de 6 velocidades de manejo manual.
La particularidad más deportiva del Megane GT es su chasis, directamente heredado junto a otros elementos del Megane RS aunque convenientemente retocado por los técnicos de Renault Sport en sus tarados para dulcificarlo. De hecho se conserva
el esquema de suspensión de tipo McPherson en las cuatro ruedas pero tanto los muelles como los amortiguadores permiten absorber mejor los baches. El único Megane GT que conserva el chasis igual que en el resto de su gama es el Coupe-Cabriolet. Se ha retocado también el tarado de la asistencia eléctrica a la dirección otorgándole reacciones más directas para ofrecer así una sensación más segura y deportiva. Hereda también los neumáticos de serie del Megane Renault Sport, en medidas 225/40 ZR 18 que de fábrica son unos Dunlop Sport Maxx TT y que van montados sobre llantas específicas para esta versión, y para detenerlo se recurre a discos ventilados de 296 mm en el eje delantero mientras en el trasero hay discos macizos de 260 mm.
Para diferenciarse de la gama más normal, el Megane GT recurre a diversos retoques estéticos que acentúan su carácter. Como hemos comentado monta unas llantas específicas modelo “Jetow” pintadas en color “Dark Metal”, un color que se extiende al contorno del parabrisas y a las molduras de las puertas. También los faros delanteros reciben un fondo oscurecido y se aprecia que los paragolpes tanto delantero, que lleva en la parrilla el anagrama GT, como trasero son de nuevo cuño, recibiendo este último en la parte baja un difusor aerodinámico que acentúa su imagen deportiva. Aunque está disponible en diversos colores solo uno es específico para la gama GT, el denominado “Azul Malta”, y porta en el capó trasero un anagrama que reza “GT Renault Sport”.
En el interior diversos toques de deportividad esperan al conductor, como un pedalier en aluminio, o a los ocupantes de las plazas delanteras en forma de asientos con mayor sujeción lateral. Se puede ver la leyenda GT en sus reposacabezas y también en la parte derecha del salpicadero y para acentuar el aspecto racing hereda del Megane RS el volante. Tras este se puede observar que el cuentarrevoluciones digital de la gama Megane es sustituido por uno analógico, de lectura más rápida. Otros detalles en color carbono anodizado salpican el interior, como las molduras decorativas o las salidas de aire del climatizador.
Si se quiere un coche que conserve algunos genes del Megane RS pero sin llegar siquiera al nivel del Megane GT, Renault pone a disposición de los compradores del Megane con equipamiento “Dinamique”, y en cualquiera de las carrocerías en las que existe el GT, un pack denominado “GT Line” que aporta una estética similar a la de la gama GT.
Esta línea incluye cambios en el tren de rodaje como la adopción de la suspensión del Megane Coupé en su concepción para chasis “Sport”, que reduce la altura en 12 mm, o llantas Celsium aunque de 17 pulgadas, una menos que los Megane GT. Solo el Megane Coupe-Cabriolet no puede disponer de esta suspensión. A nivel
estético hay bastante parecido, conservando las molduras de las puertas, la carcasa de los retrovisores en color “Dark metal” o el difusor trasero, y cambiando el anagrama GT por el de “GT Line”.
Son dos opciones que la marca del rombo pone a disposición de aquellos que quieran algo de talante deportivo en su coche sin llegar a los extremos de la gama RS, mucho más radical, y si hasta ahora a la gama Megane le faltaba ese escalón que uniera deportividad y funcionalidad, ahora existe por partida doble para poder escoger incluso el nivel de sport que deseamos en nuestro coche.

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