Publicidad


JAGUAR XF-R (2009)

in
Jaguar XF-R 2009.JPG

Un aspecto alucinante con un poderoso frontal, grandes faldones e imponente trasera con cuatro salidas de escape y un vistoso cromado con las letras de la marca coronado por el bonito logo son sus señas características.

Las branquias del capó y unas maravillosas llantas de 20” no hacen más que aumentar la sensación de que estamos delante de un COCHE en mayúsculas.

Para hacer del XF-R una máquina aún más espectacular, Jaguar le ha sistituido los motores 4.2 V8 y SV8 por el nuevo AJ-V8 Gen III que desarrolla un par máximo de 625 Nm entre las 2500 y 5000 rpm, lo que da una idea del elevado empuje del propulsor, y una potencia máxima de 510 Cv a 6500 vueltas que arroja con sus 5 litros exactos de cubicaje. Esto hace de este modelo al más potente presentado jamás por Jaguar junto a su hermano, el XK-R que monta la misma mecánica.
El nuevo V8 consta de un bloque de aluminio con revestimientos de hierro fundido y la alimentación se realiza por inyección directa, novedad en la casa británica. Además monta árboles de levas de sincronización variable en función del par motor. El sistema de sobrealimentación es tambien distinto, pues consta de un sistema de doble vórtice llamado TVS que introduce en los intercooler aire enfriado por refrigeración líquida.
Una particularidad de este motor es que, a pesar de ser mayor en cubicaje es más compacto y eficiente que el propulsor al que sustituye, habiendose aumentado la potencia en 94 Cv con respecto del anterior y reducido las emisiones en un 2%. Además los intervalos de revisión se espacian desde los 16.000 Km del anterior motor a los 24.000 del actual.
El XF-R está equipado con una caja de cambios automático con manejo manual desde unas levas que monta tras el volante aunque el sistema es de convertidor de par, a la antigua usanza, pero convenientemente reforzado para aguantar las exigencias de tremenda potencia.
Sus prestaciones, como podemos imaginar, son de ensueño: de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos, una recuperación de otro planeta (de 80 a 110 en sólo 1,9 segundos) y una velocidad máxima autolimitada, no podía ser de otra forma, a 250 Km/h.
Suspensión adaptativa electrónica y un diferencial autoblocante electrónico ayudan a manejar a esta bestia apoyadas por un sistema de freno dotado de discos de 380 mm y alojados en llantas de 20"
Preparado para luchar con el impresionante BMW M5 o el potente E63 AMG el coche destila la elegancia característica de la marca y no deja indiferente a nadie que lo vea pasar.