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AUDI R8 GT (2010) / R8 GT Spyder (2011)

El Audi R8 entró en el mundillo de los superdeportivos por la puerta grande, aunando confort, deportividad y elegancia a partes iguales para ofrecer un vehículo equilibrado, demasiado equilibrado, y para inclinar la balanza hacia lo deportivo aparece en escena el Audi R8 GT.
Para conseguir el aumento de radicalidad se recurre a la reducción de la cifra peso-potencia a base de eliminar kilogramos y añadir caballería, y lo que hace realmente exclusivo a este coche es la cifra de producción anunciada, que se reduce a solo 333 unidades que ya, efectivamente, tienen dueño.
En la marca de los aros no se han complicado demasiado la vida y han tomado la ya de por si excelente base que plantea el Audi R8 5.2 V10 FSI al que se le han extraído un total de 35 Cv más con una sencilla reprogramación de la centralita. Así la cifra final de potencia asciende
hasta los 560 Cv, los mismos que dispone su primo y rival más directo, el Lamborghini Gallardo LP560-4, mientras el par sube de 530 Nm a 540 Nm. En el R8 GT el propulsor va asociado indisolublemente al cambio de 6 velocidades R-Tronic de embrague robotizado que el R8 5.2 monta solo como opción, pues Audi no ha confirmado que vaya a poderse equipar con el cambio manual. Este cambio dispone de dos modos de funcionamiento, Normal y Sport. En este último el cambio de velocidades se realiza en solo 0'1 segundos. Además se dispone de Launch Control.
Son 40 Kg los que se han quitado al peso total del R8 5.2 de serie a base de sustituir piezas de aluminio u otros materiales por la fibra de carbono en su mayor parte, aunque también el titanio ha llegado para reclamar una cuota de protagonismo. Detalles que parecen nimios han sido estudiados para reducir aunque solo sea un puñado de gramos, como la placa de matrícula, fabricada en titanio gris mate o las varillas que decoran las salidas de aire, del mismo material. Parabrisas más delgado y ventanillas en policarbonato contribuyen a la dieta de este R8 GT.
Como no todo va a ser quitar kilos y poner caballos y hay que justificar la serie limitada con algún aliciente más, el R8 GT recibe ciertos cambios a nivel estético. De entrada lo que más distingue al coche son las siglas GT dispuestas en rojo sobre las aletas delanteras, aunque hay una serie de elementos fabricados en fibra de carbono por aquello de reducir el peso que además de estética tienen una funcionalidad El splitter delantero, colocado bajo el paragolpes, y los aletines colocados a ambos lados del morro son dos de estos nuevos componentes cuya misión es la de aumentar la carga aerodinámica sobre el eje delantero sin variar el Cx, que sigue siendo de 0'36. También en el morro se puede observar que la parrilla ha cambiado, siendo ahora formada por varillas de titanio en gris sobre fondo negro, todo en mate, y a los lados los faros, equipados con tecnología LED para todas las funciones.
Si se va hacia la trasera hay que detenerse en los retrovisores, cuyas formas se han rediseñado buscando una mejor eficiencia aerodinámica y que se sostienen sobre soportes de aluminio de nuevo cuño y cuya carcasa está construida en fibra de carbono. También van en fibra de carbono las tomas de aire laterales que dan acceso al motor y una vez llegados a la zaga y en su parte baja el difusor, que alberga la tercera luz de freno. En la parte alta de la trasera se puede ver un nuevo alerón fijo también en fibra de carbono que viene a sustituir al alerón móvil que equipa el R8, y cuya supresión del sistema de movilidad del mismo ha aportado su granito de arena para la disminución de kilos. Por debajo la salida de aire del motor ha cambiado al montar ahora dos divisiones y no tres como el R8 5.2, y en los lados de la zaga se encuentran dos salidas de aire que solo monta este modelo y que le aportan más agresividad, y a ambos lados del difusor las dos salidas de escape que dejan de ser ovaladas para pasar a ser redondas. El R8 GT está disponible en solo cuatro colores, en los cuales puede ir también pintado opcionalmente el splitter delantero, que son Suzuka Gray, Ice Silver, Samoa Orange y Phantom Black con efecto perlado.
En el tren de rodaje son pocos los cambios. Audi ha preferido conservar su sistema de tracción integral Quattro en lugar de reducir aún más el peso aprovechando para utilizar un esquema de propulsión trasera similar al que monta el Audi R8 del
campeonato FIA GT2, categoría que obliga a la tracción a un solo eje. Este sistema reparte normalmente un 85% de tracción al eje trasero, que está equipado con autoblocante, y un 15% al delantero, aunque si las circunstancias lo requieren se puede pasar hasta un 30% de par al eje delantero. La mayor diferencia a la vista en este aspecto radica en las llantas de 19 pulgadas, aunque esta es solo de color, pues incluso el diseño es el mismo, pero el R8 GT las monta en un color que tira hacia antracita o gris oscurecido. Por otro lado se ha recalibrado la función Sport del ESP para que sea menos intrusivo y el sistema de frenos equipa de serie los discos cerámicos de 380 mm delante y 356 detrás.
Con la cura de adelgazamiento el Audi R8 GT arroja a la balanza 1525 Kilogramos, y gracias a la mayor potencia reduce la relación peso-potencia hasta 2,72 Kg/Cv, lo que le permite llegar hasta los 320 Km/h de velocidad punta y acelerar de 0 a 200 Km/h en solo 10,8 segundos
Quizás pueda parecer que la disminución de peso no es demasiada, pero es que en Audi han trabajado para que su coche sea más deportivo pero no por ello menos confortable, con lo que climatizador,
sistema de audio Bang&Oluffsen con 10 altavoces o elevalunas eléctricos siguen presentes en su interior, lo que no significa que en el habitáculo no haya cambios. De entrada las siglas GT se reparten por el habitáculo sin saturar pero bien visibles, aunque las de las alfombrillas son opcionales, algo ridículo en un coche que cuesta en Alemania nada menos que 193.000 €. Los apliques de aluminio situados sobre las taloneras, visibles al abrir las puertas, llevan las siglas grabadas así como la esfera del velocímetro, que pasa junto al resto de esferas a ser blanco, y lleva inscritas las siglas al lado del 350, número máximo de tarado del mismo.
Como no, la fibra de carbono está también presente en el interior del R8 GT en el “Monoposto”, nombre con el que Audi denomina al arco que rodea el volante. Freno de mano, volante, montantes del parabrisas o asientos están tapizados en alcántara mientras ciertas zonas como los laterales del túnel de transmisión o la decoración de las puertas van en el color de la carrocería.
El R8 GT también dispone de opciones además de las alfombrillas con la inscripción GT, como el panel de instrumentos o los
tiradores de las puertas en fibra de carbono. También en este mismo material se pueden pedir las carcasas de los asientos, a lo que se puede añadir que los cinturones sean en rojo, gris o naranja o directamente en rojo y de cuatro puntos de anclaje. Otras opciones racing son la jaula antivuelco homologada para carretera, el extintor o el “Killswitch” o botón de corte de corriente, elementos propios ya de un coche de carreras.
La única pega que el que escribe pondría a esta nueva maravilla de Audi reside en el nombre: GT. Unas siglas muy gastadas ya, pues son muchos los coches que llevan ese apellido y hacen el 0 a 100 Km/h en no menos de 12 o 13 segundos, cifras de risa al lado de los 3'6 segundos que invierte el R8 GT para esa misma prueba. R8 R, igual que en las motos, o como en el slot, R8 Lightning, hubieran sido nombres igual de descriptivos y mucho más agresivos, aunque esto es solo una opinión personal que me crea la necesidad de criticar algo que no poseeré jamás.
AUDI R8 GT SPYDER
Dado el éxito que tuvo el R8 GT, Audi decidía en 2011 lanzar su versión descapotable, y siguiendo las mismas premisas que con el modelo cerrado, la cosa es perder peso y ganar potencia. El proceso a seguir ha sido el mismo que en el modelo coupé, sustituyendo pieezas de aluminio por carbono y suprimiendo elementos innecesarios hasta dejar al R8 GT Spyder en 1640 Kg, lo
que deja la relación peso-potencia en 2.93 Kg/Cv. La mecánica es compartida con el R8 GT de 2010, el mismo V10 de 560 Cv que permite en este coche disfrutar del cielo a 317 Km/h y el mismo cambio S-Tronic. Si uno es muy, muy, muy sibarita y no se quiere despeinar a pesar de andar sin techo, la marca ofrece un deflector de fibra de carbono reforzada con polímeros o CFRP.
Por otro lado, el R8 GT Spyder adopta los mismos elementos aerodinámicos del R8 GT cerrado, como el spliter delantero, el difusor trasero más grande y un alerón fijo en la punta de la trasera que ayudará a la zaga a permanecer pegada al suelo, que es donde debe estar. La capota es de lona, y necesita de 19 segundos para realizar las maniobras de destape y cierre de forma completamente automática, e incorpora las mismas lindezas que el Audi R8 Spyder más normalito que lo distinguen del modelo con techo fijo. ¿Donde está la trampa? Pues igual que en su homologo cerrado, solo se fabricarán 333 unidades que iran numeradas en el pomo del cambio, con un precio de salida de 207.800 €, y al igual que sucedió con el R8 GT Coupé, se espera que se agotarán en poco tiempo.
![]() Ninco |
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