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VOLKSWAGEN Uniroyal Funny Car

El mundo de la competición automovilística resulta habitualmente insostenible a nivel económico para la mayoría de las personas a no ser que se cuente con padrinos, patrocinadores o una saneada cuenta corriente, pero hay alternativas más o menos asequibles, como la Uniroyal Fun Cup.
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Uniroyal es un fabricante de neumáticos conocido sobre todo por diseñar ruedas efectivas en carreteras mojadas, de hecho se vende a sí misma como “el neumático lluvia”, y da nombre a esta competición que se realiza con los Funny car, coches idénticos con aspecto de Volkswagen Escarabajo. Pero cuidado, que nadie se deje engañar por el cómico aspecto de estos cochecitos, pues debajo de esas simpáticas curvas se esconde todo un coche de competición. El motor está situado en posición central, justo tras el asiento del piloto para un mejor reparto de pesos. Se trata del conocido propulsor de origen Volkswagen de 4 cilindros en línea con 1'8 Litros de cilindrada que montan coches como el Golf y que desarrolla 130 Cv, pero para garantizar la igualdad entre competidores viene sellado de fabrica. Este motor funciona obligatoriamente con el combustible que proporciona la organización de la Fun Cup, que es Etanol E85, compuesto por un 85% de etanol y un 15% de gasolina. En 2009 se ha introducido el motor TDI, también de origen Volkswagen. Se trata del 1'9 turboalimentado con inyección directa que en estos coches proporciona 160 Cv.
El par se transmite al eje trasero a través de una caja de cambios manual de 5 velocidades cuyas relaciones de cambio no se pueden modificar por normativa, por lo que también viene sellada de fábrica. Este eje trasero no dispone de ayudas electrónicas ni de diferencial autoblocante buscando reducir costes.
Los coches se construyen por la empresa belga Dubois Racing siguiendo el standard de bajo precio marcado por la competición.
La carrocería, que mantiene las proporciones generales del Volkswagen Escarabajo, está íntegramente construida en fibra de vidrio, con lo cual su peso es mínimo y su reparación sencilla y barata. Esta parte del coche es desmontable en tres piezas. La parte delantera se levanta entera para un acceso totalmente diáfano a la dirección y el sistema de suspensión. La segunda parte de la estructura es la célula habitable, que está conformada por el techo y el parabrisas delantero a la par que el marco de las puertas conformando así el espacio en el que se sienta el piloto y separándolo del resto de la estructura del coche. Por último la pieza que conforma la parte trasera y que representa el resto de la carrocería en una sola pieza, desde los asientos hasta el “parachoques” trasero, todo ello conforma un único cuerpo que se abre en sentido contrario a la marcha para dejar a la vista el propulsor, cambio y esquema de suspensión trasera. La zaga del coche está coronada por un alerón de considerables medidas que ayuda a asentar a este peso-pluma en el asfalto, y apoyado por otros flaps de menores dimensiones.
Visto desde el exterior este coche presenta unas formas simpáticas, incluso graciosas, aunque la línea descendente que describe en la parte baja desde detrás hacia adelante ya hace presagiar que el Funny car es algo más que un escarabajo tuneado.
El chasis de este coche está diseñado y construido expresamente para este vehículo. Se trata de un bastidor multitubular de acero en el que la célula de seguridad que protege al piloto en caso de accidente ya está integrada en su estructura. La jaula de seguridad solidaria con el chasis se deja ver por dentro del habitáculo que, además, monta el asiento en posición central dando mayor sensación de coche de carreras.
Como el objetivo final de esta competición es la de ofrecer carreras igualadas “low cost” todos los coches montan las mismas ruedas, que son de serie para disminuir costes, una BF-Goodrich g-Force en todos los casos, tanto en seco como en mojado, pues son neumáticos radiales que están a la venta en la calle y por lo tanto están diseñados para todos los climas.
La suspensión recurre a un sencillísimo esquema de brazo inferior con amortiguador concéntrico en el muelle apoyado sobre un travesaño superior del chasis, tanto delante como detrás. El sistema de frenos es igualmente sencillo, discos iguales en las cuatro ruedas mordidos por pinzas de doble pistón y refrigerados mediante los tubos que traen aire fresco desde el frontal.
El deposito de combustible cumple las estrictas normas de seguridad de la FIA, y todo junto arroja a la balanza un peso de solo 760 Kg. En el interior el piloto se sienta en un backet con todas las de la ley y se asegura mediante un cinturón de 5 puntos, aunque como esta competición está pensada más para el disfrute que para el triunfo, se ofrece la posibilidad de montar un segundo asiento que permite así llevar acompañante durante los tests, con lo que no solo los pilotos disfrutan del día de carreras. Familiares, amigos o sponsors pueden ocupar este asiento y sentir la competición en directo.
El conductor tiene ante si un volante de competición de tres brazos y diversos indicadores como el tacómetro o la temperatura del agua, pero en cualquier caso cada reloj, cada pulsador está etiquetado para facilitar la adaptación en las primeras tomas de contacto a los pilotos.
La finalidad de esta competición, como reza su nombre, es la de ofrecer mucha diversión, pero también competición a bajo precio. Por ello los costes están claramente definidos y las normativas al respecto, siendo de estricto cumplimiento, permiten que se pueda costear el gasto de participación de un modo soportable, siempre pensando en que esto es automovilismo y esta disciplina es cara siempre. El precio de competir se puede dividir hasta entre ocho pilotos por cada coche. La duración de las carreras va en función de la pista en la que se dispute la carrera, pero puede variar entre 4 y 25 horas, de modo que cada uno de los pilotos de cada equipo pueda disponer de tiempo suficiente al volante de su coche.
El precio del coche listo para correr es de unos 25.000 € a parte impuestos, tasas y transporte, lo que representa un gasto relativamente asumible para un equipo con 8 componentes. A esto hay que añadir el precio por carrera, que se mueve entorno a los 2000 € mínimo por piloto las carreras más baratas, aunque existen paquetes si se va a realizar la temporada completa y se sufraga de una vez. En el precio por lo general se incluyen licencia, alojamiento y la puesta a punto y transporte del coche hasta el circuito, aunque esto depende de la organización de cada evento, combustible, neumáticos nuevos, consumibles como pastillas de freno, la revisión posterior del coche por un mecánico o el catering para los pilotos siempre están incluidos.
Discos de freno y embrague o reparaciones mayores si pueden correr a cargo del equipo según las condiciones del país en el que se participe, así como los desperfectos ocasionados en la carrocería a causa de toques o salidas. La Fun Cup ha ido creciendo con el paso de los años y ha disputado carreras en Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Alemania, Italia y España, concretamente en las Islas Canarias.
En este video se pueden ver imagenes de la carrera disputada en Anglesey en agosto de 2009. Competición y diversión a partes iguales




