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RENAULT Megane RS (Renault Sport) (2009)


Dentro de la nueva gama Megane, y como era de suponer, Renault ha lanzado una versión superdeportiva bajo el nombre de Renault Sport que ya adelantó en el último salón de Ginebra, y que llega para plantar cara a los Leon Cupra o Focus ST, es el Renault Megane Renault Sport
Y es que las marcas populares empujan muy fuerte en el segmento de los cada vez más potentes compactos deportivos. En el caso del Megane Sport solo se vende en carrocería coupé, pues la casa del rombo no tiene previsto realizar una versión sport del modelo de 5 puertas.
Para escoger la radicalización del coche, el afortunado comprador puede elegir entre dos tipos de chasis con sendos tarados de deportividad, pues sus nombre son “RS” y “RS Cup”, lo que ya da una pequeña pista de por donde van los tiros que dé este coche. La versión “RS Cup” ES obviamente la más radical de las dos y monta de serie, entre otras cosas, diferencial de deslizamiento limitado de tipo “Torsen” fabricado por GKN Driveline.
El motor elegido para mover a la criatura es un 4 cilindros en línea de 2’0 litros de cubicaje derivado del que montaba el anterior Megane RS, pero que nadie se asuste, pues desarrolla nada menos que 250 Cv de potencia a 5.500 rpm y un par máximo de 340 Nm a 3000 rpm gracias al sistema de sobrealimentación con turbo de doble entrada “Twin Scroll” que funciona separando los cilindros en carrera de escape de los que están en carrera de admisión para que no se pierda presión en la turbina de mando. El corte de inyección viene a las 6500 rpm.
Ambos modelos comparten motorización, pero ciertos retoques a nivel de chasis y suspensiones hacen que la versión “Cup” sea más rápida puesta en circuito. Y es que está en la suspensión la mayor diferencia entre los modelos, pues en la versión más deportiva adopta una rigidez muy extrema que apenas filtra irregularidades, siendo sus amortiguadores un 35% delante y un 38% detrás más duros y que, por lo tanto, garantiza un gran aplomo en curvas y a la vez unos riñones doloridos si nos metemos en carreteras rotas o se nos ocurre realizar un viaje largo con él. De todos modos ambos modelos permiten una conducción muy rápida en cualquier tramo virado transmitiendo fielmente lo que ocurre bajo las ruedas y proporcionando una gran sensación de control a su piloto. Equipa un control de estabilidad “Renault Sport Dynamic Management” regulable en tres posibles programas que van cediendo libertad a las leyes físicas.
Toda la fuerza del motor pasa a las ruedas delanteras, equipadas en ambas versiones con llantas de 18 pulgadas aunque se pueden montar de 19” en opción, y gestionada a través de una caja de cambios manual de 6 velocidades. De detener al Megane Sport se encargan cuatro discos ventilados de 340 mm en el eje delantero y 290 mm en el trasero.
El Renault Megane Sport es capaz de pasar de 0 a 100 Km/h en 6’1 segundos, una buena cifra a la que ayuda un peso final de 1387 Kg, y su velocidad máxima se sitúa en los 250 Km/h, todo empujado por sus 250 CV de potencia.
El interior de ambos modelos es prácticamente el mismo, con la única diferencia de los asientos tipo backett Recaro en la versión “RS Cup” y que se pueden montar en opción en la versión inferior. Estos dificultan el acceso y bajada del coche por culpa de las orejas que sujetan el cuerpo, aunque precisamente estas son las que hacen que no se pueda poner peros a ese aspecto. Las plazas traseras son incomodas no por estrechas, sino porque la forma del techo deja una altura muy reducida y es fácil tocar con la cabeza.
En el cuadro de instrumentos existen diferencias con el resto de la gama, como el indicador del cambio de marcha o pedales en aluminio y volante específico con una línea amarilla que indica cuando está centrado, además del velocímetro y cuentarrevoluciones, este con fondo amarillo, que al contrario del resto de Megane, en este modelo son analógicos y no digitales.
Además puede incorporar en opción el “Renault Sport Monitor”, un sistema monitorizado en el que los pilotos con sed de datos se podrán saciar viendo las indicaciones de la temperatura del aceite o la presión de soplado del turbo, el desarrollo de la potencia y el par o la fuerza G que se está experimentando en tiempo real, sin olvidar que se podrán apuntar los cronos que se van realizando. Otra incorporación es la posibilidad de cambiar el tacto del pedal acelerador entre diversas posibilidades, lineal, normal, nieve, deportivo y extremo.
En el exterior, a parte de los faldones y aletines laterales que le dan un aspecto muy racing, el detalle del tubo de escape, que se sitúa en el centro de la zaga, le da una bonita simetría, además de que monta un difusor aerodinámico que le aporta el toque deportivo, pues el alerón forma una línea descendente con el techo y queda bastante escondido. La forma de la zaga hace que la visibilidad trasera desde el interior sea escasa. En la parte delantera, las luces de leds que se sitúan en el parachoques lo diferencian del resto de la gama, y aportan la función de luz diurna. El “RS Cup” tiene las pinzas de freno pintadas en color rojo.
Sin duda es el Renault más deportivo de los últimos tiempos y los precios de salida para los Megane Sport son de 26,450 € para la versión “RS” y de 29.270 para el “RS Cup”.
RENAULT MEGANE RS TROPHY Serie limitada (2011)
Pero incluso lo más deportivo puede ser superado, aunque en este caso, de forma limitada. El Megane RS Trophy es una evolución realizada sobre el ya muy efectivo Megane RS que adopta la configuración más extrema con el chasis CUP, opcional en el RS y de serie en la nueva criatura. El chasis deportivo incluye además de una suspensión rebajada y más dura el diferencial autoblocante de tipo mecánico tarado al 35%. Pero claro, eso sería lanzar simplemente un Megane RS con la configuración de rodaje más radical, y esto existe ya, aunque como opción, por lo que cualquiera puede tener un coche igual a este.
Por ello en Renault han dado un pasito más, y además de revisar el sistema de admisión han aumentado la presión de soplado del turbocompresor en 0.2 bar para dejarla finalmente en 2.5 bar, lo que ha contribuido al aumento de potencia que se eleva ahora hasta los 265 Cv, 15 más que su homologo, dejando el rendimiento efectivo del propulsor en 132.5 Cv/litro de cubicaje. Tambien el par se ha visto modificado, y ahora el motor de 2.0 litros entrega 360 Nm, 20 más que el motor de serie, constantes entre las 3000 y las 5000 rpm, pero arroja también un consumo 0.2 litros inferior al homologado por el RS más normal. Para hacer de esta versión un objeto de deseo, solo se construiran 500 unidades de la serie RS Trophy, 500 coches que aceleran de 0 a 100 Km/h en solo 6 segundos y alcanzan los 254 Km/h de velocidad punta, cifras que mejoran, aunque por poco, las del Megane RS gracias en parte también a una relación peso-potencia de 5.52 Kg/Cv, que permite cubrir el kilómetro desde parado en solo 25.4 segundos.
Se suman a todos los cambios mecánicos otros de carácter estético que, en algun caso, contribuyen a mejorar el comportamiento del coche, como las llantas exclusivas STEEV sobre las que se montan neumáticos en medida 235/35 ZR 19 Bridgestone Potenza RE050. Estas llantas negras llevan un ribete en color rojo a lo largo del diámetro exterior, el mismo color rojo que tiñe las pinzas de freno. Otros detalles como la pintura que estrena este modelo denominada Yellow Sirius o el techo pintado en color negro, o las líneas de leds para la iluminación diurna no contribuyen al comportamiento final del coche, pero si le aportan una personalidad diferenciadora. Se puede escoger en otros colores, blanco, negro y gris, pero estos no son colores exclusivos del RS Trophy. En el interior, sistema de telemetría monitorizada para circuitos o asientos tipo backett de la casa Recaro son también parte del equipamiento, además de una placa con el número identificativo de la serie.
Son tales las cualidades deportivas del más radical de los Megane que con el piloto Laurent Hurgon y una configuración prácticamente de serie ha batido el récord del anillo de Nurburgring Nordschleiffe como el coche de tracción delantera más rápido del momento al detener el cronometro en 8’07”97 y desbancar a su anterior poseedor, su predecesor, el Megane Trophy R26R. Si, pero la cosa va más allá, pues este coche ha batido el récord de otros automóviles a priori mucho más efectivos, como el Dodge Viper SRT-10 roadster, el Porsche Cayman S o, atención, el Ferrari 360 Modena. El dia 17 de junio se presentaba al público el Megane RS Trophy, precisamente en el circuito de Nurburgring, lugar escogido este año para la concentración de aficionados de Renault Sport, para unos días más tarde poner a la venta esta brutal golosina al precio de 35.500 €, no demasiado desorbitado si se compara con lo que costaría equipar a un Megane RS de serie con todas las lindezas extra que equiparán estas exclusivas 500 unidades para Europa.
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