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AUDI RS4 (2007 / 2009)

No tiene dos puertas, ni es un superdeportivo ultrabajo, ni mide dos metros de ancho en su parte trasera, de hecho puede ser una berlina de cuatro puertas o un familiar, pero sin embargo es el rival mas directo del BMW M3, se trata de una versión extrema del Audi A4 que compite también con los Mercedes AMG, es el Audi RS4.
CARRERA Audi A4 DTM 2008 Red Bull
El RS4 no existe en versión coupé, pero aun así ofrece la misma potencia que el M3 de BMW, y es que Audi dejó de construir carrocerías de dos puertas precisamente con el fin de la producción del Audi Coupé, dejando a los A3 cubriendo ese hueco hasta la llegada del Audi A5, que retoma la filosofía verdadera de los coches de ese tipo.
El corazón del RS4 es, como no, su motor, un V8 de 4.2 litros de cubicaje, exactamente 4163 c.c. del que se sacan nada menos que 420 Cv de pura rabia, una potencia que se consigue sin sobrealimentación siendo el RS4 el primer RS de la historia sin turbo, cuyo poder se extrae a base de inyección directa de gasolina FSI y con una relación de compresión de 12.5 a 1. En este propulsor se aplica un concepto novedoso en la marca de los 4 aros que Audi denomina “de altas revoluciones”, pues la potencia máxima se alcanza a nada menos que 7800 rpm, aunque el motor permite estirar hasta el corte de inyección que se produce a 8400 rpm. Como es obvio, el par es también apabullante, de 430 Nm a 5500 rpm, también en una zona más bien alta del cuentarrevoluciones, lo que invita a pensar que este propulsor pide caña continua. El 90% de este par está disponible desde las 2250 hasta las 7600 rpm, de modo que se cubre casi todo el ámbito de giro habitual del coche con suficiente respuesta.
Para gestionar el motor, Audi no recurre a un cambio sofisticado de tipo semi-automático, sino que lo deja todo en las manos del conductor, que deberá manejarse con un cambio manual Getrag a la antigua usanza con 6 velocidades, no hay opción de equipar a este modelo con sistemas automáticos o secuenciales. El RS4 se sirve de la tracción Quattro para pasar la potencia al suelo, lo que da un plus de seguridad a su conductor a la hora de dominar la cuadra. Este sistema reparte el 60% de la fuerza al eje trasero en condiciones normales, pero este reparto puede variar si las circunstancias así lo requieren. El RS4 incorpora también el EDS, un sistema que compara de manera constante la velocidad entre las ruedas de un mismo eje para que si hay pérdidas de tracción en una de ellas se pase par a la contraria frenando la que patina. Lógicamente el agarre es sobresaliente, pero tiene sus límites. A que estos lleguen un poco más tarde ayuda un ESP que se puede regular en tres posiciones, estándar o desconectado y que tiene la particularidad de estar tarado en un modo intermedio para permitir ciertas alegrías, de modo que queda expectante para entrar en acción si las cosas realmente se salen de su sitio. Este mismo sistema se ocupa de mantener los discos de freno secos en caso de lluvia acercando minimamente las pastillas a los discos para secarlos y que siempre estén a punto. Las buenas manos se verán recompensadas por el botón S que se incorpora en el volante, S de Sport, claro, lo que interviene en la respuesta del acelerador de modo que la respuesta del propulsor sea aun más rápida, a la vez que modifica el sonido del V8 haciéndolo más salvaje aún.
El bastidor del RS4 es compartido con el del resto de la gama, pero evidentemente recibe una serie de refuerzos que ayuden a soportar tanto las embestidas del V8 como la mayor torsión que genera un paso por curva más rápido gracias a la suspensión, que monta el sistema de dureza variable DRC y que rebaja la altura del RS4 en 30 mm comparado con un A4 de su misma serie. Si se quiere, en opción, el tarado de la suspensión puede ser aún más duro incorporando la suspensión deportiva Plus que rebaja el coche en 10 mm más, pero si no se va de carreras cada día no resulta demasiado recomendable, pues esto repercute negativamente en el confort de un coche que ya de por sí presenta un tarado bastante firme. El sistema de frenado se ha sobredimensionado para conseguir una frenada óptima minimizando la fatiga en caso de conducción extrema, y consta de discos ventilados y perforados de 365 mm delante y 340 mm detrás construidos en dos piezas, donde la parte que se atornilla al buje es de aluminio y la parte en fricción de acero, lo que ayuda a reducir las masas no suspendidas. Los discos delanteros son mordidos por pinzas monobloque Brembo de 8 pistones y los traseros por pinzas Lucas-Girling. También en opción se puede equipar con frenos cerámicos de 380 mm con pinzas Brembo de 6 pistones, que reducen el peso final del conjunto alrededor de un 50% y estiran su vida hasta cerca de 250.000 Km. También el agarre al suelo se modifica, y el RS4 equipa neumáticos en medida 255/35 montados sobre llantas de 19 pulgadas de 7 brazos dobles específicas para este modelo.
Y ahí están las cifras de prestaciones para demostrar de lo que es capaz este coche, de 0 a 100 en 4,8 segundos y si se sigue hasta los 200 Km/h se tarda solo 16.6 segundos, con una velocidad punta, como buen alemán, limitada electrónicamente a 250 Km/h, una lástima, pues a buen seguro sus números harían enrojecer a mas de un deportivo de dos plazas. En el modelo Avant, las cifras no son muy inferiores, y el 0 a 100 lo hace en 4.9 segundos, 1 décima más.
La imagen del RS4 no es tuning por la estética ni se pretende hacer creer falsedades a nadie, la imagen que ofrece el Audi RS4 resulta agresiva y denota que sus intenciones van más allá de ir de casa a la oficina y vuelta a empezar. Sin embargo no resulta estridente, y a los ojos profanos en la materia resulta incluso discreto. En realidad el RS4 no es más que un A4 normal ligeramente musculado, aunque cada detalle se ha medido con nanómetro para sacarle el máximo rendimiento deportivo. Detalles como unos faldones más prominentes con grandes tomas de aire y pequeños apéndices aerodinámicos flanqueados por unas branquias en los laterales, los laterales equipados con unas aletas que se han tenido que ensanchar para alojar los neumáticos mucho más anchos, los colores exclusivos de esta gama RS4, una parrilla frontal específica para este modelo, más agresiva y con unas mayores entradas de aire que permiten refrigerar mejor el motor, las dos salidas de escape ovaladas situadas en el difusor incorporado en la parte baja del paragolpes y la tapa del maletero del modelo berlina un poco más larga de lo habitual para terminar en un disimulado alerón o los retrovisores de diseño específico, este coche aparenta lo que es, el Audi RS4 es un superdeportivo tanto si está vestido de berlina como si va de familiar, pero la marca ha preferido, como en todos los coches que llevan las siglas RS, primar una estética más conservadora, que permita asociar al modelo más deportivo con el resto de la gama de la que procede. Esto mismo incluye también al modelo familiar, en el que también se han utilizado, como en la berlina, diversos paneles de aluminio buscando minimizar el peso final del coche. De este modo el RS4 de 4 puertas arroja 1650 Kg, lo que da una relación peso-potencia de 3,93 Kg/Cv, 4,07 en el familiar porque su mayor cantidad de material en la trasera eleva el peso hasta los 1710 Kg.
El alemán interior de los A4 se toma como punto de partida para el RS4, y aunque el diseño básico es el mismo, detalles como las inserciones en fibra de carbono y aluminio dan un toque mucho más deportivo. Por delante de este el volante achatado en su parte baja que incorpora el botón “S” y todo ello visto desde los backets dispuestos para acoger a los ocupantes de las plazas delanteras. Estos disponen de todas las regulaciones imaginables con tal de adaptar la postura de conducción, pero el manejo de estas son mixtas, algunas se realizan de forma manual y otras con botones. En la parte trasera se reproduce el problema congénito de los A4 con tracción total, pues aun siendo legalmente un 5 plazas, la central ve muy reducido su espacio tanto a nivel de anchura como de altura, y aún más en la zona de las piernas debido al paso del túnel de transmisión. El maletero del modelo berlina permite 460 litros de capacidad, que se pueden ampliar abatiendo los asientos en proporción 60-40 mientras que para llevar objetos largos y estrechos el reposabrazos/respaldo central se abate dejando un hueco. En el familiar la capacidad del maletero normal es ligeramente inferior que en la berlina, de 442 litros, pero abatidos los asientos quedan 1354 litros por delante para echar bártulos.
El RS4 monta mucho equipamiento de serie, como los faros Bi-Xenón, sensores de aparcamiento, equipo de sonido Bose con diez altavoces o el sistema de cronometraje en circuito incorporado en la pantalla central, al que se le puede añadir mucho más en opción, como los faros adaptativos que giran con el volante o el sistema de navegación por DVD-Rom Audi Navigation System Plus que incluye una pantalla abatible de 6.5 pulgadas entre otros elementos.
El RS4 es un verdadero lobo con piel de cordero, y bajo esa relativamente discreta e inocente imagen se esconde un verdadero coche deportivo, y prueba de ello es que en 2007 se alzaba con el título de “Performance Car World” en los premios del coche del año “World Car of the Year” quedando por delante de rivales como el Jaguar XKR, Porsche 997 Turbo o incluso el Ferrari 599 GTB, y también de su hermano mayor, el Audi S6, oponentes de gran nivel que dan muestra de lo que es en realidad el Audi RS4 que se dejó de fabricar en 2010.
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